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Sobre las vacaciones del ministro y la política exterior

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09 de septiembre de 2026 - 12:50 a. m.
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Un ministro coherente

A propósito del editorial del 18 de agosto, titulado “El ministro de Vivienda no comprende el problema”. El comportamiento de este ministro es coherente con la actitud del ciudadano norteamericano, que ha demostrado cero sensibilidad humana frente al drama de miles y miles de colombianos que han perdido todo, entre ello, su propia vida: repartiendo besos, entregando balones con propaganda política, negándoles a las víctimas la posibilidad de vivir al rechazar el ofrecimiento de rescatistas de países no alineados con su proyecto fascista y dándoles a los genocidas de Israel la oportunidad de lavar su imagen. Seguramente, su “primera dama” ya estaría alistando kits de belleza para las mujeres del Chocó.

Álvaro del Campo


Más contundencia, por favor

Me parece que el editorialista del 18 de agosto no asume una posición fuerte de condena; es inadmisible este tipo de conductas de un funcionario público. En otro momento puede compartir con su familia; en los momentos de crisis es donde se mide el verdadero compromiso y responsabilidad de un alto funcionario. ¡Que renuncie y así tendrá más tiempo para dedicarlo todo a su familia! Mejor dicho, como reza el adagio popular: “Apague y vámonos”.

Francisco Javier Castrillón Arias


Suscribo editorial sobre política exterior

Me uno enteramente a su editorial del 23 de agosto, titulado “Un viraje radical en política exterior que nos aísla”, pues el artículo 9 de la Constitución colombiana es de una claridad meridiana cuando expresa que las relaciones exteriores del Estado se fundamentan en el reconocimiento de los principios del derecho internacional y, a la luz de la Carta de las Naciones Unidas, es el de noli me tangere, que, traducido a nuestra lengua, es el de “no intervención”.

Manuel José Cadrazco Blanquiset

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