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Trump, moral y Derecho Internacional

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12 de febrero de 2026 - 05:00 a. m.
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A propósito del editorial del 25 de enero, titulado “Se apaga el orden mundial, necesitamos tener reglas”. Si bien es cierto que, en las leyes de la naturaleza, los más fuertes predominan sobre los más débiles, en este caso el tema se orienta hacia el poder de Donald Trump y su gran ego, con la pregunta que él mismo concluye: ¿había algún límite para su propio poder en el escenario internacional? “Sí, solo hay un límite: mi propia moralidad, mi propia mente. Eso es lo único que puede detenerme”, respondió. “No necesito el derecho internacional”.

Esto podríamos catalogarlo como un exabrupto fuera del orden y de las reglas que las naciones han forjado para mantener sus relaciones y, en cierta medida, podríamos verlo como algo negativo. Estamos ante el criterio de una de las personas más poderosas del mundo, que rige su destino.

Soy creyente y doy gracias a Dios porque este hombre existe. Tal vez con sus acciones causa efectos colaterales que hacen padecer a muchos, pero también es de reconocer que ha ayudado a muchas personas. En este momento él se ha enfocado en la Doctrina Monroe para su nación y, de paso, para todos sus socios comerciales, y ha desplegado una batalla comercial con China en materia económica. Pero, desde el ámbito geopolítico, ha intervenido para transar en seis conflictos o guerras entre naciones; eso es digno de admirar.

Si tomamos el ejemplo de Venezuela, a ese pueblo le ha devuelto la esperanza de obtener la libertad que sus mismos compatriotas opresores les quitaron a los venezolanos. La extracción de Nicolás Maduro fue una muestra de fuerza controlada y bien dirigida: el ataque fue contra un objetivo de alto valor y nunca para atacar al pueblo; eso quedó totalmente claro. En la fase de transición están demostrando que están administrando el país y, a su turno, devolviendo la esperanza a muchos que vieron cómo los tiranos los oprimían. Para ellos, las reglas internacionales nunca fueron aplicadas. Desde las elecciones que le robaron a Edmundo González, la Organización de las Naciones Unidas quedó en deuda como organismo inoperante.

Por ello concuerdo con Trump cuando dice que no necesita del derecho internacional, y ahí es donde se debe hacer un cuestionamiento. Así como en su momento la Sociedad de las Naciones no pudo hacer frente al fascismo italiano y al nazismo alemán —y la barbarie se impuso—, esa determinación personal del presidente de Estados Unidos ¿cuántas vidas ha podido salvar de las manos de la barbarie?

Nicolás Castiblanco Montenegro

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Paula Martínez(95y8q)14 de febrero de 2026 - 10:23 p. m.
Pero a quién en su sano juicio se le ocurre defender a ese genocida, ¿lo de matar pescadores en el mar caribe y el pacífico como lo explica?
HENRY GONZALEZ MESA(19574)12 de febrero de 2026 - 11:59 a. m.
No entiendo cómo el columnista puede estar de acuerdo con un asesino sicópata . Debe ser alguien que está aplaudiendo las atrocidades cometidas por el Matarife
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