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El 25 de febrero del año en curso, el gobierno chino hizo el anuncio oficial de la culminación de la ardua tarea de la erradicación de la pobreza extrema en el país.
Esta es la lucha de mayor envergadura e intensidad librada contra la pobreza en la historia de la humanidad. China ha logrado sacar a 98,99 millones de residentes rurales, 832 distritos y 128.000 pueblos de la lista de pobreza actual, resolviendo la problemática a nivel regional.
Durante los últimos ocho años, se han invertido casi 1,6 billones de yuanes (equivalente a 246 mil millones de dólares estadounidenses) en fondos especiales para el alivio de la pobreza y más de 3 millones de funcionarios se han puesto en primera línea para enfrentar esta labor. Esto ha permitido reubicar a más de 9,6 millones de ciudadanos que residían en áreas empobrecidas, renovar 108.000 escuelas de educación obligatoria, reconstruir 1,1 millones de kilómetros de caminos rurales, crear 35.000 kilómetros de vías férreas y alcanzar una tasa de suministro eléctrico fiable del 99% en áreas rurales. Así pues, el sol del alivio de la pobreza brilla en cada rincón del país, sean las mesetas cubiertas de nieve, los desiertos de Gobi, los acantilados o las montañas rocosas.
El gobierno chino, bajo el liderazgo del Partido Comunista, se adhiere firmemente al concepto de gobernanza centrado en las personas. Por eso integra el principio de universalidad de los derechos humanos con las condiciones nacionales y considera los derechos a la subsistencia y el desarrollo como básicos y primarios, coordinando su promoción y fortaleciendo continuamente el sentido de ganancia, felicidad y seguridad de todas las etnias. En el momento más crítico de la lucha contra la pandemia, China logró superar arduas dificultades y completó la tarea de alivio de la pobreza a tiempo, permitiendo que más ciudadanos tengan una vida feliz. Esta es la mejor interpretación de los derechos humanos.
Todos debemos ser conscientes de que la pobreza es un desafío común que enfrenta el mundo. Según el último informe de la Comisión Económica para América Latina (CEPAL), la pandemia ha provocado un fuerte aumento en la tasa de pobreza en la región. Recientemente, en la 46ª reunión del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, se celebró una conferencia sobre “el papel de la reducción de la pobreza en la promoción y protección de los derechos humanos”. La mayoría de los países participantes sostienen que China ha contribuido con más del 70 % a la reducción de la pobreza mundial, que la eliminación de la pobreza absoluta es un logro histórico para el país y que las soluciones chinas para la lucha contra la pobreza, en la teoría y en la práctica, son una contribución importante al progreso mundial de los derechos humanos.
El alivio de la pobreza no es el punto final, sino un punto de partida para una nueva vida y una nueva lucha. China hará esfuerzos incansables para consolidar los resultados de la batalla contra esta problemática y está dispuesta a trabajar con todos los países del mundo para superar las dificultades y ayudarse mutuamente a construir una comunidad de destino para la humanidad y crear un futuro mejor para todos.
Lan Hu, embajador de China en Colombia
