Para las universidades de provincia siempre será un reto sobreponerse a las ventajas de las universidades ubicadas en los polos de desarrollo del país. Hoy, la Universidad de Nariño puede decir en alta voz que cuenta con un proyecto que no figura en ninguna otra como lo es el Observatorio de Nariño, centro que hace parte de un grupo de organizaciones para la detección, seguimiento y caracterización de NEO (los objetos cercanos a la tierra por sus siglas en inglés) fundado y dirigido desde 2002 por el científico nariñense Alberto Quijano Vodniza. El centro cuenta con la clasificación dentro del código internacional del Minor Planet Center de Estados Unidos de H78, que lo certifica para el envío de datos de alta precisión para el estudio de asteroides y cometas.
El proyecto avanza positivamente por la persistencia de Quijano durante muchos años, quizás desde su más tierna infancia al amparo de sus padres, y muy especialmente de su abuelo materno de origen yugoslavo, quien le mostró el primer telescopio. Desde siempre se acostumbró a luchar contra viento y marea ante autoridades, directivos y compañeros universitarios que observaban con incredulidad sus primeras inquietudes. Su proyección más significativa será la creación del Centro de Ciencias de Pasto, un sueño que ya está pisando la realidad que se localizará en la loma del barrio El Centenario y que tendrá, además del telescopio –eje principal del centro, mucho más grande que el existente hasta hoy en la Universidad Nacional y cuya construcción está ya terminada en Estados Unidos–, un museo y un espacio para impulsar actividades turísticas. Será todo un escenario para el desarrollo de las ciencias y un espectáculo de permanente aprendizaje para niños, adolescentes, jóvenes y adultos. Hacia finales de febrero viajará con un grupo de directivos y profesores universitarios para inspeccionar su elaboración final, planificar su transporte al país e instalación, previsto todo para principios del mes de julio de este año. Está totalmente pagado gracias a los recursos de regalías por parte del Órgano Colegiado de Administración y Decisión (Ocad) del Pacífico y a la transparente administración de los mismos por parte de su director y el equipo que lo acompaña. La sostenibilidad del centro de ciencia está garantizada por una firme decisión de la Universidad de Nariño: un verdadero orgullo contar con el mejor telescopio del país y ofrecer un espacio de estudio para todo Colombia y la región.
Ana María Córdoba Barahona, Pasto
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