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Como lectores y suscriptores de El Espectador nos ha sorprendido sobremanera encontrar un artículo que, en nuestro concepto, no cumple con los estándares del diario y del periodismo investigativo en general.
Se trata del artículo del 6 de agosto del año en curso titulado “El día que un ejército nazi le rindió homenajes a Simón Bolívar”, que con el título demuestra una fuerte tendencia amarillista, ya que se trata realmente de la visita de la tripulación del crucero Karlsruhe a Buenaventura y Cali y no de un ejército. De hecho, en el transcurso del artículo, el “ejército” pasa a ser catalogado como “soldados”, luego “marinos” y por último como “tripulación”, como si esos términos fueran sinónimos. El título es tan ridículo como leer “ejército colombiano rinde homenaje” en una visita del ARC Gloria a un puerto extranjero.
Es sorprendente que ninguno de los autores se percate de la diferencia entre “alemán” y “nazi”. Es claro para cualquier historiador profesional o aficionado que no todos los alemanes en la entreguerra fueron nazis, ni todos los nazis fueron alemanes. No sabemos si la intención es usar “nazi” como clickbait o si los autores desconocen la diferencia, siendo particularmente errada en el caso del comandante del navío, Johann Günther Lütjens, quien no fue miembro del partido nazi y fue de los pocos de la cúpula militar alemana en criticar la “noche de los cristales rotos” y el tratamiento de alemanes judíos ante sus superiores. En su familia y su equipo de almirante había personas consideradas “no arias” por los decretos de Núremberg, que gozaron de su protección. Queremos dejar claro que asociar, deliberadamente o por desconocimiento, a personas con una organización criminal como la NSDAP es algo que desaprobamos rotundamente.
También queremos llamar la atención a lo sorprendente que resulta que el señor Giraldo en su pesquisa que, según él, tomó varios años, no se hubiera dirigido al consulado (h) de la República Federal de Alemania en Cali o al Colegio Alemán de Cali, siendo ambos conocedores de su historia y de la visita del crucero Karlsruhe en 1935. También el Museo Fénix, en el aeropuerto de Cali, cuenta con documentación de la visita del Karlsruhe. Por último, el nombre del cónsul (h) de Alemania en Cali en 1935 es Martin Skowronski y no Marin-Martin Skawronki, como se lee en el artículo.
Gerhard Thyben, cónsul (h) de la RFA en Cali.
Kai-Uwe Richter, presidente, Colegio Alemán, Cali.
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