El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.

Propuesta para la reactivación económica

Cartas de los lectores

02 de noviembre de 2020 - 10:00 p. m.

Un grupo de economistas viene proponiendo que el Banco de la República le preste al Gobierno Nacional la suma de $50 billones para favorecer la reactivación económica. Con el fin de garantizar la operación y evitar así que sea inflacionaria, el Ministerio de Hacienda emitiría Títulos de Tesorería por el mismo valor para ser adquiridos por el Banco de la República. Su junta directiva tendría que aprobar la operación. Propuesta similar fue presentada por Bruce MacMaster, presidente de la ANDI, en su última asamblea de afiliados. Posteriormente, en una entrevista tuvo que retractarse. Con seguridad, el Gobierno le llamó la atención. Se podría pensar, entonces, que en los dos años que le quedan a Duque esta medida no se va a aplicar.

PUBLICIDAD

Para ser exitosa, las dos operaciones deben ser lo más simultáneas posible, de lo contrario podría ser inflacionaria o deflacionaria. Sin embargo, queda un problema adicional que analizar: ¿cómo van a llegar los recursos al sector productivo? Existen dos caminos principales: el sector financiero tradicional y las entidades financieras de fomento. Si los recursos se tramitan a través del primer sector, existen muy pocas probabilidades de que beneficien a las medianas y pequeñas empresas que son las que más los requieren, por falta de garantías, la baja capacidad de pago, la informalidad, etc. Solamente llegarán, como han llegado, a las empresas grandes. El sistema financiero de fomento es por su naturaleza más flexible en la evaluación de los créditos y evita su concentración.

A manera de ilustración, si bien las economías de Estados Unidos y la Unión Europea no tienen nada que ver con la economía de Colombia, expondremos brevemente sus políticas monetarias y fiscales. La Reserva Federal, que es el “banco emisor” en Estados Unidos, viene aplicando desde hace meses una política monetaria expansiva, compensada con la compra de Bonos del Tesoro y bonos emitidos por grandes corporaciones. Sin embargo, la economía no muestra una reactivación aceptable. Muchos de estos recursos se han invertido en las bolsas de valores, en las empresas de alta tecnología, que son las más rentables. La política fiscal expansiva que se venía aplicando desde hace años tampoco ha presentado los resultados esperados.

En la Unión Europea la situación es igualmente preocupante. El Banco Central Europeo viene adoptando una política monetaria expansiva llevando la tasa de interés a cerca del 0 % y la economía no reacciona. Además, la efectividad de esta medida se ve limitada, ya que cada país miembro es libre de aplicar la política fiscal que estime más conveniente, así supere el límite del 3 % del PIB, porcentaje máximo permitido por el Acuerdo Constitutivo de la Unión Europea.

En la anterior presentación se ve todo muy fácil, pero en realidad no lo es, principalmente porque los Estados se encuentran, a su vez, luchando entre sí y en contra del coronavirus.

Alfonso Ortega

Envíe sus cartas a lector@elespectador.com

Conoce más

Temas recomendados:

Ver todas las noticias
Read more!
Read more!
El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.