La guerra con Irán entra en su tercera semana y crece una preocupación que va mucho más allá de lo militar: la posibilidad de una crisis energética global.
En esta guerra han ocurrido hechos que complejizan el mercado global. Por un lado, Irán ejerce presión en uno de los puntos más importantes de comercio de energía del planeta, el estrecho de Ormuz, por donde pasa una quinta parte del petróleo del mundo.
Y, por otro lado, tenemos al presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, que envía señales contradictorias sobre los objetivos de esta guerra. Al inicio mencionó que este conflicto consistía en un ataque preventivo para acabar con la infraestructura nuclear iraní. Después cambiaría su retórica al alegar que buscaba un cambio de régimen, cambio que esperaba fuera similar al de Venezuela, con un gobernante afín. Pero con la elección del nuevo Ayatolá, Mojtaba Jameneí, quien es el hijo del anterior y asesinado Ayatolá, Alí Jameneí, su aspiración se vio truncada.
Todo esto hace que el mercado de petróleo en el mundo tenga movimientos bruscos en sus precios. Varios países han empezado a tomar medidas de emergencia. Por ejemplo, en Corea del Sur, el gobierno limitará el precio de la gasolina, algo que no se veía desde hace treinta años.
Estas señales demuestran que el miedo a un shock energético se ha tomado como una preocupación real para algunos Estados. Pero ¿qué tan grave puede ser esto? Para saberlo debemos volver al pasado.
En octubre de 1973 Israel estaba en guerra con Egipto y Siria, en la Guerra de Yom Kipur. En ella, Estados Unidos apoyó a Israel. En respuesta, los países árabes productores de petróleo usaron el crudo como arma política. En unión cortaron su suministro a Estados Unidos, redujeron su producción y aumentaron el valor del crudo a nivel global.
Esta crisis llevó a Estados Unidos a una estanflación: poco crecimiento económico combinado con una alta inflación. La crisis económica llevó a que la doctrina neoliberal ganase espacio en el debate público… y adeptos. Uuno de ellos fue Ronald Regan, quien ganaría ganó la presidencia 1980. Fue así como la crisis energética y posteriormente económica llevó a la ideología neoliberal a convertirse en parte del Estado norteamericano y de allí a propagarse por el mundo (Louis Menand, 2023).
Pero ¿podría ocurrir hoy una crisis similar? La realidad es que la matriz energética del mundo ha cambiado mucho desde la crisis de 1973. Algunos países usan hoy la energía de manera más eficiente otros han ampliado sus fuentes de energía, incrementando su uso de energías renovables como la solar o la nuclear.
Todos los cambios energéticos que diferentes países han llevado a cabo buscan garantizar la seguridad energética. Esto no significa que el petróleo ya no sea relevante, sino que los otros países deben protegerse de un mercado convulso.
Es complejo prever todavía si estas problemáticas conllevarán a cambios fuertes en la economía global como pasó en 1973. Esto dependerá de cuánto tiempo dure la situación en el estrecho de Ormuz y de qué tan altos lleguen los precios de la energía.
Si la guerra en Irán se alarga y los precios del crudo aumentan aún más, se prevé una crisis inédita.
César Augusto Pardo Acosta, Miembro del Movimiento Político LídEres
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