La esclava libertad de prensa en Colombia
¿Hay libertad de prensa en Colombia? Sí, más que en Cuba, pero hago algunas observaciones al respecto, basado en los hechos concretos y reales siguientes:
Por presión del entonces presidente López, fue retirado de El Tiempo el columnista Lucas Caballero. A la revista Alternativa, el establecimiento le retiró la publicidad porque no le gustaba el contenido, teniendo que cerrar. Por instrucciones de la Andi, se le retiró la propaganda al muy sintonizado Noticiero de las Siete, que dirigía el recientemente fallecido periodista Juan Guillermo Ríos, teniendo que cerrarlo.
El periodista Enrique Santos Calderón renunció a la dirección de El Tiempo porque la revista Cambio, propiedad de ese medio, fue cerrada por decisión de la Junta Directiva por razones económicas. Dijo que sí existían dificultades financieras, pero que esa no fue la razón de su cierre.
Cuando un poderoso grupo económico compró la revista Semana, retiró a los columnistas que ejercían contrapoder.
Todas esas acciones mencionadas fueron tomadas dentro del marco legal, por lo que académicamente se podría inferir que existe en Colombia una libertad de prensa burguesa: el establecimiento reacciona cuando se siente cuestionado, aplastando con su poderío económico al medio que lo hace.
Afortunadamente, existen los youtubers y los influencers, a quienes no han podido callar.
Armando Riveira Molinares
Las dos tragedias para no olvidar
Muy bueno e indispensable el titular "Para no olvidar", acerca del cobarde y repudiable ataque que causó tantas miles de víctimas en ese momento y posteriormente, como secuelas. La humanidad toda debe estar totalmente en contra de ese tipo de actuaciones, cualquiera que sea la motivación.
Llama poderosamente la atención el hecho de que el 11 de septiembre no sea recordado sino por este abominable y repudiable hecho. Ni los hispanoamericanos ni la humanidad podemos olvidar que, un 11 de septiembre de 1973, también se cometió un acto horriblemente sangriento, propiciado y con la anuencia del gobierno del país que fue víctima de los ataques de Nueva York y Washington. Sí, en 1973, en Chile, mediante bombardeos y decenas de crímenes que se convirtieron posteriormente en miles, Augusto Pinochet, al mando, traicionó la dignidad militar con un golpe prolongado por años en una represora y sangrienta tiranía, que apoyó totalmente el gobierno de Estados Unidos de entonces. ¡Basta de violencia!
Camilo Mendoza Laverde
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