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Trump acertó al ningunear a María Corina
No podría criticar más a Donald Trump y lo que representa, pero creo que acertó en no involucrar a María Corina Machado ni a Edmundo González en la intervención en Venezuela. Tenía razón al decir que Machado no tiene suficiente respeto en el país. No porque los venezolanos no la quieran, sino porque el Ejército está cooptado por el chavismo y, aún con la intervención gringa, este no pasará a obedecer a la derecha. No seamos ilusos, la transición en Venezuela no será posible sin chavismo, ni habrá elecciones democráticas que no involucren a ese actor político y que aún tiene respaldo en un sector popular, incluso si es minoritario.
Jomar Farias
Violencia en la sección de comentarios
Soy suscriptor de El Espectador hace algunos años, especialmente porque me ha interesado tener un punto de vista diferente al de los otros medios y algo más de profundidad, rigurosidad, ecuanimidad y seriedad en su contenido. ¡También porque son los únicos que cuidan la ortografía y gramática! En ese sentido estoy contento con mi suscripción y el contenido del periódico en general.
Sin embargo, cada vez que leo un artículo o columna en la plataforma digital y llego a la sección de comentarios, que en ocasiones no es fácil de omitir, me invade una sensación de tristeza y mucho desasosiego, así como preocupación al leer la cantidad de basura que ahí se publica. El contraste entre el nivel del contenido y la precariedad de los comentarios es muy notorio y, personalmente, me ha hecho cogerle algo de fastidio a la lectura del periódico. Por esta razón estuve contemplando cancelar mi suscripción el año pasado, habiéndola finalmente mantenido. Este año me encuentro en la misma situación y, sinceramente, no logro comprender qué le aporta esa sección al periódico. Entiendo que son relativamente pocos los que opinan, pero lastimosamente el nivel de violencia es tal que hacen mucho ruido y opacan los contenidos. Algo que me gusta de la prensa escrita es que aún se puede leer en parte sin la contaminación de las redes sociales y sus eternas peleas y calumnias, razón por la cual siento tristeza al ver que cada vez más se van perdiendo esos espacios. Me encantaría entender la lógica de mantener esos comentarios tan visibles y cuál es el valor que El Espectador les da (viendo además que gran parte son contra el periódico).
Alejandro Acosta
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