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¿Y si cambiamos la historia de Colombia?

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Transformar la historia de un país que ha sido altamente violento, políticamente incorrecto, socialmente descompensado, éticamente descompuesto y, como consecuencia, subdesarrollado, supone un desafío mayúsculo, pero superable.

Todo se trata de concebir y desarrollar una forma ajena a las voces, soluciones y tradiciones de siempre. Un proyecto concebido para el mediano y largo plazo; desarrollado con capital de riesgo tecnológico y social, con una composición humanista, científica y tecnológica, creado para solucionar los problemas de sobrepoblación, agua, alimentación, hábitat, educación, salud, medio ambiente y energía que experimenta el país. Un componente humano, basado en el enorme tesoro que representan los jóvenes prodigios adolescentes de entre 13 y 18 años que existen en nuestra tierra, pero que en su gran mayoría son olvidados e ignorados. Un componente humanístico sustentado en sólidos cimientos éticos y sociales que dan el soporte psicológico y moral requerido. Un módulo científico cimentado en el conocimiento de las ciencias básicas, saberes esenciales que los jóvenes prodigios deben conocer para entender los principios que gobiernan el funcionamiento de la naturaleza y el universo que los rodea. Un mecanismo tecnológico exponencial que apalanca ciencia y humanidad, para convertirlas en instrumentos de innovación y disrupción destinadas a potenciar el surgimiento de las soluciones que nuestra nación necesita. Un programa integral articulado en un sistema educativo no convencional, creado para formar líderes, científicos y empresarios éticos y humanistas capaces de aportar soluciones a los grandes problemas de nuestra sociedad. Un sistema educativo e investigativo apoyado por tutores y mentores individuales e institucionales de gran prestigio nacional e internacional, luz y guía para los jóvenes prodigios y su desarrollo científico, tecnológico y emocional. Una misión revolucionaria dirigida por un gobierno corporativo idóneo y transparente, encargado de definir su dirección estratégica, su sostenibilidad en el mediano y largo plazo, y la protección de la misión institucional que dio lugar a su existencia. El resultado esperado: un país en paz, gobernado por una tecnocracia, con una población cercana a los cincuenta millones de habitantes, con equilibrio social, culto, educado y ético; con sus necesidades básicas satisfechas; un país desarrollado, sustentable y referente mundial de talento, conocimiento y bienestar.

En resumen, un proyecto destinado a cambiar la historia de Colombia.

Ernesto Millán Millán, Bucaramanga

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