Periscopio cultural

Los nuevos bicicarriles

Noticias destacadas de Opinión

Un mensaje que circula por las redes sociales dice que “Claudia López afirma haber construido 80 kilómetros de bicicarriles cuando todo lo que hizo fue instalar unos conos para reducir las avenidas”. Esta es una nueva protesta sobre los imprudentes ukases de la alcaldesa, quien está tratando de emular la despiadada e injustificada persecución a los automovilistas de su predecesor. El argumento para justificar la nueva medida es que los carros, que son un porcentaje ínfimo de la movilidad, ocupan un porcentaje máximo de las vías. Se trata, evidentemente, de un sofisma porque las vías se crearon para ser usadas por quienes circulan por ellas, o sea la inmensa mayoría de la población. Las calles se hicieron para los vehículos, y la labor de un mandatario no debería ser obstaculizar la movilidad, sino buscar soluciones creativas para las vías de los ciclistas, sin perjudicar a los otros.

El problema que se va a presentar con las inmensas congestiones que habrá en la carrera séptima en el norte de la ciudad tendrá que ser enfrentado y la solución de la beligerante alcaldesa no debería ser citar estadísticas traídas de los cabellos. No hay que olvidar que ya hay una ciclovía a tres cuadras, en la carrera once, y que las víctimas de esta agresiva solución de eliminar carriles para vehículos en esas vías principales, que ya eran congestionadas de por sí por ser el acceso a la circunvalar, también incluyen a quienes se transportan en buses, que demorarán eternidades en llegar a sus hogares o a sus trabajos.

No es que uno esté en contra de fomentar el uso de bicicletas, pero las medidas que ha tomado la alcaldesa solo enfocan un aspecto del problema y la solución que ella propone crea problemas infinitamente mayores.

Comparte en redes: