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Médicos internos y residentes, explotados

"¿USTED SE ATREVERÍA A MONTARSE en un avión, sabiendo que el piloto no ha dormido en 24 o 36 horas?", pregunta Olga Quintero, residente de Anestesiología en la Fundación Santa Fe de Bogotá. La duda no es menor y está relacionada con la forma como muchos médicos prestan el servicio de salud en Colombia.

Claudia Morales

03 de septiembre de 2015 - 10:31 p. m.
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Entonces les pregunto a los lectores: ¿Si ustedes llegan a una urgencia y saben que el médico que los va a atender lleva día y medio sin dormir, y que eso pasa muchos días de todas las semanas, meses y años, saldrían corriendo, o les daría igual? Y es que en ambos casos, el avión y un centro médico, las personas se están jugando la vida.

Adicional a eso, hace varias semanas la Asociación Nacional de Internos y Residentes, ANIR, ha denunciado que no reciben sueldo por sus horas de trabajo en las clínicas y hospitales. Lo que existe es una beca crédito del Icetex que le da un millón 700 mil pesos mensuales a cada beneficiario. El año pasado entregaron 1.215 pero este año los beneficiados fueron 783.

El ministro Alejandro Gaviria explica para esta columna que esa reducción “se debe a un asunto presupuestal y a que el número de becarios se duplicó de 2.000 a 4.000, es decir, hemos recibido más gente”. Afirma que el próximo año recuperará los 500 cupos perdidos. “Tengo que buscar entre 17 y 27 mil millones de pesos, y lo que sí quiero conseguir ya son 200 cupos para subir a mil”.

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¿Cuál es la alternativa entonces para remunerar a estos profesionales? El doctor Luis Carlos Leal, presidente encargado de ANIR y residente de cirugía general de la Universidad Nacional, cuenta que además de que no tienen sueldo, y dependen del Icetex, las universidades les pagan la afiliación a una EPS y riesgos laborales pero no les cotizan pensión. Y pregunto, ¿por qué no les reclaman a los hospitales y clínicas el pago del salario, por qué le piden eso al Gobierno? Leal responde: “lo tienen que asumir ambos. Es irresponsable pedirle a los hospitales quebrados que asuman el problema. Si el ministro nos dice que la crisis de la salud se va a acabar, bien, pero eso no va a ocurrir”.

El ministro Gaviria, por el contrario, sostiene que tienen razón en el reclamo sobre sueldos pero que deben hacerlo a las universidades y hospitales, especialmente los privados, y propuso revivir unos artículos que estaban en el proyecto de ley que fue hundido en 2013 y que contemplaba que “el apoyo de sostenimiento educativo mensual no será inferior a dos salarios mínimos legales vigentes”.

Hay crisis presupuestal, eso no tiene discusión. Sin embargo, las alertas que prende ANIR merecen una reflexión seria y una solución urgente. Aumentar los cupos de los créditos tiene enormes ventajas pero por cantidad se sacrifica calidad. Y la falta de pagos por sus servicios significa tres cosas graves: se les está aplastando la dignidad a los médicos, que para sobrevivir, se ven obligados a hacer lo que en el gremio llaman “chucear”, es decir, ir a “un chuzo” a hacer turnos por los que les pagan; también se está poniendo en riesgo la vida de los pacientes y en muchos casos talentos importantes prefieren ir a otros países.

Estamos en manos de médicos sobrecargados de trabajo y que además no tienen tiempo de estudiar. Entonces, ¿seguimos volando con pilotos trasnochados y sin sueldo?

@ClaMoralesMSubdirectora de La Luciérnaga

 

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Por Claudia Morales

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