Por: José Roberto Acosta

Medimás censurando

Medimás EPS pidió a El Espectador que “se tomen las medidas necesarias sobre la manera reiterada en la que” este columnista “utiliza su espacio para desacreditar la operación de la compañía”. Penosa solicitud de censura, pero sin cuestionar ni un solo hecho acá descrito, y eso que aún faltan datos en tan importante debate público:

Prestnewco y sus asociadas son las dueñas de Medimás EPS y de Esimed. El pasado 28 de febrero la firma Crowe Hobarth, revisora fiscal de Esimed S.A., presentó a la asamblea de accionistas de la empresa el dictamen correspondiente al año 2017, informando que “Esimed otorgó un anticipo por valor de $8.948 millones a la sociedad Prestnewco S.A.S., parte relacionada, para que adelantara en su nombre y representación la negociación de acreencias con Cafesalud EPS S.A.”. Como Esimed recibe del Adres, por orden directa de Medimás EPS, recursos públicos del sistema de salud del régimen contributivo por cerca de $28.000 millones mensuales, se estaría configurando la entrega de recursos de la unidad por capitación (UPC) a Esimed para que terminen en manos de Prestnewco, en una operación de “yo con yo”, y con eso pagando la compra de activos de Cafesalud con recursos de todos los colombianos, sin que ellos pongan un solo centavo de su bolsillo.

¿Cómo así que “anticipo” para negociar acreencias con Cafesalud EPS? ¿Acaso eso no era condición necesaria y previa para el cierre del negocio? Además, dado que el consorcio Prestnewco S.A.S. fue creado para llevar a cabo el proceso de compra de los usuarios de Cafesalud EPS y de las acciones de Esimed, Prestnewco no puede recibir “anticipos” para negociar acreencias de una de las empresas que compró, pues esta es una labor que desborda el propósito para el cual fue creado el consorcio.

Oficialmente, la Superintendencia de Salud ha ratificado todas clase de incumplimientos de Medimás EPS y, por esa vía, del consorcio Pestnewco S.A.S., pero como fue costumbre con el caso de Saludcoop, de Cruz Blanca y de Caprecom, dilató y dilató una solución de fondo, otorgando plazos adicionales a sabiendas de que, sin dineros frescos provenientes de los consorciados, el colapso es inminente.

Ante la gravedad financiera de este “paciente”, me quedaría mal atender el tema sólo cada seis meses y con apenas dosis de acetaminofén. Eso sería cruel e irresponsable.

@jrobertoacosta1; [email protected]

 

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