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Inglaterra juega al fútbol con los pies, pero piensa en Fabrice Muamba, del Bolton, quien el sábado se desplomó durante el partido entre su equipo y el Tottenham. “Permanecerá anestesiado y en cuidados intensivos otras 24 horas”, aclararon en un comunicado oficial el Bolton y el hospital London Chest.
Muamba respira por sí mismo, pero sigue crítico y no se sabe cómo responderá a sus 20 minutos de desconexión, el tiempo que tardó en responder al desfibrilador en pleno traslado en ambulancia a la clínica.
El jugador del Bolton, nacido en Kinshasa hace 23 años, cayó al suelo cuando no había ningún jugador a su lado, al final del primer tiempo en el campo del Tottenham, White Hart Lane, en los cuartos de final de la Copa de Inglaterra.
Tras unas primeras informaciones de fuentes hospitalarias en que se destacaba que el jugador estaba estable y podía respirar sin ayuda, el Bolton emitió un comunicado en el que señalaba que el jugador estaba en estado crítico y recibiendo cuidados intensivos.
El técnico del Bolton, Owen Coyle, que el sábado acompañó al futbolista al hospital, comentó ayer que su situación es muy seria y pidió la ayuda de Dios para la recuperación de Muamba.
El congoleño, nacionalizado inglés e internacional con la selección británica Sub-21, fue evacuado del terreno para ser tratado por una unidad de problemas cardíacos después de que se le intentara reanimar sobre el césped.
Los medios ingleses coincidieron en el apoyo a Muamba. Las muestras de cariño se multiplican. En el estadio Reebok Stadium (Bolton) se dejaron flores, camisetas, cartas y bufandas. En Anfield (Liverpool), sus hinchas cantaron al unísono con los del Stoke a Muamba. Cahill, central del Chelsea, celebró su gol al Leicester con un mensaje bajo su camiseta en el que se leía: “Recemos por Muamba”.
En el duelo del Wolves y el Manchester United se reservó un minuto antes del pitido inicial para dedicarle aplausos. La respuesta la dio el técnico Coyle, que habló por la familia de Fabrice. “Damos las gracias a todo el mundo. Su estado es muy grave; Dios decidirá”.