Por: José Fernando Isaza

Nátaga

Este pequeño municipio del Huila, que colinda con el departamento del Cauca, es poco conocido, no obstante es una de las poblaciones más antiguas fundadas por los conquistadores españoles, en este caso por Sebastián de Belalcázar en 1536. Dista 120 km de Neiva.

La semana pasada Nátaga fue noticia nacional cuando la policía departamental publicó una foto con tres pollos recuperados de un robo. La foto muestra a los agentes rodeando el botín objeto del crimen, posando de la forma tradicional, con la mirada al frente, las manos atrás, cada policía a un lado de las tres aves. Muchas críticas recibió la autoridad departamental por la divulgación de esta “intrascendente acción”.

Por el contrario, este hecho debe verse como un excelente signo de los tiempos que están viviéndose, por la radical disminución de las acciones sangrientas resultado de más de medio siglo continuo de guerra insurgente.

En el año 2016, en Nátaga se produjo un asesinato, lo que da un índice de 14 muertes por 100.000 habitantes, por debajo del índice nacional, 25 muertes por 100.000 habitantes. Este municipio, localizado entre dos áreas de actividad guerrillera, no escapó a la tragedia de la guerra.

Es una muestra de respeto por la vida que sucesos de poca importancia sean noticia gracias a que la reducción de la violencia disminuye las acostumbradas fotos de pueblos arrasados, cadáveres descubiertos o envueltos en bolsas negras, familiares reconociendo a sus hijos asesinados a sangre fría para presentarlos como guerrilleros y así ganar recompensas y méritos ante el jefe supremo de las Fuerzas Armadas. Cuando los noticieros y los periódicos tengan que recurrir a noticias banales, pues las sangrientas están escasas, podemos afirmar que vamos por buen camino.

Países con un pasado violento, pero hoy con índices de violencia muy bajos, tienden a llenar espacios noticiosos con informaciones que en Colombia diríamos que son triviales. En Japón, hace poco más de 20 años, durante una semana la noticia que abría y cerraba los noticieros de TV era un video de un pato atravesado por una flecha que nadaba por los canales de Tokio. Los expertos y los aficionados proponían ideas que permitieran capturarlo sin lastimarlo para quitarle la flecha, y al final lo lograron. Otra noticia que acaparaba la atención fue el trancón monumental que causó una pata con sus patitos atravesando la amplia avenida que separa el foso que rodea el Palacio Imperial del estanque del Hotel Palace, donde la pata vivía. Días después se crea otro caos vehicular, la pata decide regresar con sus paticos al lago del hotel. Ningún conductor pensó en arrollarlos, y las autoridades decidieron construir una cerca alta que rodeara el lago del hotel para evitar nuevos traumatismos.

Pocos años después la noticia era la pérdida de voz de la esposa del emperador Akihito y la recuperación del habla a las pocas semanas, gracias al impacto estético de contemplar los atardeceres del mar de Japón.

Es posible que hoy los noticieros informen más de los misiles no armados que les lanza Corea del Norte sobre su territorio y sobre la modificación constitucional que propone el ministro Abe para que Japón pueda nuevamente tener ejército ofensivo y no solo defensivo. En Bélgica fueron noticia las personas que se amarraron a los árboles para evitar que fueran talados por los urbanizadores legales pero depredadores.

Si se logra consolidar la paz con las Farc y el Eln, veremos más noticias como la de Nátaga y menos de masacres, llantos y destrucción.

 

Buscar columnista

Últimas Columnas de José Fernando Isaza

Aritmética

Calidad

Inquietudes

Solución

Hegemonía