Esta semana, en la Redacción al Desnudo de El Espectador, les contamos que por error publicamos dos columnas de opinión con el mismo título. Ese título, difícil de repetirse por cierto, “El efecto cobra y la educación”, aplicaba muy bien a la columna de un educador, Santiago Espinosa, y efectivamente era el de su columna. Pero en cambio nada tenía que ver con la columna de Lisandro Duque, cuyo título era, o debía ser, “ADLE, un tipo de cuidado”. ¡Puro despiste!