Por: Guillermo González Uribe

Pizano, el testigo “neutralizado”

Hay muchas formas de silenciar la voz pública de una persona. Una es el asesinato directo, que podría ser con cianuro, pero también se la puede someter a vejámenes, amedrentarla, traicionarla o «neutralizarla», al decir de los matones, hasta llevarla a la muerte. Algo así le ocurrió a Jorge Enrique Pizano, el funcionario ético que alertó a la empresa Corficolombiana, del Grupo Aval, de las irregularidades que detectó en el contrato de la Ruta del Sol II, de la cual eran socios con Odebrecht. Al no obtener respuesta de la empresa, buscó al que creía su amigo, Néstor Humberto Martínez, NHM, por entonces el abogado de Aval, pero al sentir que algo sospechoso ocurría, grabó sus charlas con él. Tiempo después comenzó a ser perseguido por su examigo, que ya era Fiscal General de la Nación, tal como Pizano lo señaló en repetidas ocasiones.

Antes de su muerte Pizano declaró a la periodista María Jimena Duzán, de Semana: “Tengo claro que me volví incómodo para el Grupo Aval y para el fiscal. Eso coincide con mi abrupta salida de mi puesto de controller a finales de 2017 y con las investigaciones que me está montando la Fiscalía”.

Otro testimonio son las grabaciones póstumas que dejó Pizano en el celular de la periodista Cecilia Orozco, de Noticias Uno: “A quienes nos opusimos a Odebrecht, como Andrade (y yo), no saben cómo acallarnos. A Andrade, cada vez que abre la boca, le imputan un cargo. A mí no han podido imputarme nada del (contrato) Tunjuelo - Canoas: no saben qué más inventarse, con testigos y fiscales investigados por fraude procesal... NHM, quien era mi amigo de hace 30 años, ahora —según el fiscal Zetien le ha contado a mi abogado— ha dicho en los comités del fiscal: «jodan a Pizano»”.

También están las grabaciones en video de Pizano ante la Superintendencia de Industria y Comercio, divulgadas por Caracol, en las que reitera: “Hay una persecución por parte de la Fiscalía. Lo que le está pasando a Andrade me va a pasar a mí. O me está pasando a mí”. Y, desesperado y enfermo, pide que llamen a declarar al Fiscal.

No obstante lo anterior, durante el debate en su contra en el Congreso, en la diatriba que pronunció buscando defenderse, el fiscal manipuló vilmente a su favor testimonios del testigo fallecido, llamándolo además “mi amigo”.

Pizano tenía indicios del más grande proceso de corrupción que se ha dado en el país y en América Latina, así que buscaron anularlo; lo condujeron a la desesperanza, lo llevaron a la muerte. Tres días después del fallecimiento de Pizano murió su hijo Alejandro, envenenado con cianuro, en oscuros hechos producto de la situación que vivió su padre.

¿No será ya hora de que el Grupo Aval de a conocer lo que sabe de este proceso de corrupción, que ofrezca las disculpas debidas, pague las indemnizaciones del caso y se procese a los culpables? No se debe olvidar que en un caso algo semejante, las denuncias de El Espectador en los años 80 contra los desfalcos cometidos por el Grupo Grancolombiano, éste persiguió al periódico hasta llevarlo casi hasta su asfixia financiera; sin embargo, pese a tener el Grupo en esa época poder semejante al que tiene Aval en la actualidad, sus empresas se fueron desprestigiando cada día más, la justicia llegó, sus directivas fueron juzgadas y el Grupo Grancolombiano entró en una crisis tal que llevó a su extinción.

Y una pregunta más: ¿será garantía de justicia que al frente del aparato más poderoso de investigación esté NHM, quien además de perseguir desde la Fiscalía a Pizano y a Luis Fernando Andrade, denigró en su diatriba de las periodistas que divulgaron los testimonios del testigo fallecido, mostró que se hacen seguimientos a la esposa de Andrade y a políticos que lo denunciaron e interceptan conversaciones de periodistas y personas vinculadas al caso? En estos momentos, si NHM conserva poder, de nada servirá un fiscal ad hoc.

¿No será ya hora de que millones hagamos eco a las múltiples voces que piden la renuncia de NHM, por su comportamiento a todas luces indigno y sus incontables lazos con el caso Odebrecht? Las redes sociales y la prensa internacional tienen sus ojos puestos en el tema. Dice el prestigioso Financial Times de Londres: “El escándalo de Odebrecht ha derrocado a presidentes en Brasil, Perú y Panamá, y ha visto a poderosos empresarios condenados en toda la región. No es así en Colombia, donde la investigación local parece haberse atascado”.

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2018-12-13T02:00:56-05:00

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2019-03-14T15:26:40-05:00

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