Por: Harry Sasson

¡Que viva España!

Durante un viaje inolvidable por el norte de España, en una callejuela de la San Sebastián vieja encontré un lindo bar de pinchos llamado Néstor.

Durante un viaje inolvidable por el norte de España, en una callejuela de la San Sebastián vieja encontré un lindo bar de pinchos llamado Néstor, en cuya barra me habían dicho que encontraría la mejor tortilla de patatas de mi vida.

Decirlo suena grandilocuente, pues cada quien tiene en España su fórmula secreta para preparar “la mejor tortilla de mi vida”. Llegué pasadas las 10 de la noche y el dependiente me dijo: “Ya no hay”. En el hotel me dijeron que había acudido  muy tarde, pues era tan buena la tortilla de Néstor,  que se terminaba en un parpadeo.

Tan sólo sacaban una tortilla a medio día y otra a las siete de la noche, así que un día después llegúe puntual y clasifiqué para comprobar el mito: es la mejor tortilla de patatas que me he comido en toda mi vida.

Esto es difícil decirlo, pues la tortilla es tan omnipresente y tan diaria en España como el mismísimo pan, y siempre se puede encontrar una en cualquier momento y en cualquier lugar. En San Sebastián aprendí el secreto, que les revelo hoy para dar un paso más en nuestra vuelta al mundo culinaria: hacer la tortilla perfecta toma tiempo y esmero, se debe confitar primero la papa y la cebolla en aceite de oliva y terminarla luego en una sartén hasta que quede cremosa en el centro.

Tortilla de patatas

Ingredientes para 4 personas

6 papas sabaneras peladas y tajadas finamente

De 4 a 6 huevos batidos

1 cebolla cabezona mediana cortada en julianas

1 taza de aceite de oliva

Sal y pimienta

Preparación

Mezcle las papas con la cebolla y el aceite de oliva, y sazone con sal y pimienta. Lleve al horno a 300º F hasta que las papas estén tiernas. Retire todo el aceite, rompa un poco la papa con la ayuda de un tenedor, mezcle luego con los huevos y sazone con sal. Vierta en una sartén antiadherente de manera que quede de no más de tres centímetros de grosor. Cocine a fuego medio revolviendo suavemente durante los primeros cinco minutos, y luego déjela quieta hasta terminar la cocción. Recomiendo dejarla húmeda en su interior y servirla recién hecha.

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