Por: José Roberto Acosta

Regla fiscal, más deuda y mermelada

Además de romper reglas pactadas con países garantes, romper el orden jurídico objetando la Ley Estatutaria de la JEP, romper promesas de no subir impuestos o de no permitir el fracking, ahora el uribismo se prepara para romper la Regla Fiscal.

La Regla Fiscal es un mandato del artículo 334 de la Constitución desde el año 2011, para que el Gobierno no gaste más dinero del que le ingresa por impuestos, rentas de empresas u otros conceptos, pero esta regla no se cumple desde el año 2014, cuando el desplome del precio del petróleo abrió un hueco fiscal que representa $30 billones anuales de déficit.

La senda trazada implica que para el año 2022 el hueco sea apenas de $10 billones al año. Meta descartada por las calificadoras de riesgo ante la improvisación del ministro de Hacienda con la Ley de Financiamiento, que apenas recaudará $7 billones adicionales este año, pero que en el próximo año dejará de generarle al fisco cerca de $12 billones, aumentando el hueco en $5 billones.

Por lo anterior, el Gobierno colocó deuda externa por US$2.000 millones en enero pasado, monetizando a pesos la mitad con la particular ayuda del Banco de la República, y acaba de hacer un canje de deuda interna por $11 billones que se vencían en 2020, alargando su pago mas allá del año 2022, dejándole el problema al próximo gobierno.

Por si fuera poco, el ministro Carrasquilla insiste en vender más acciones de Ecopetrol y de otras cien empresas con capital público. Todo bajo la falsa pero efectiva premisa de que el Gobierno está quebrado. El uribismo haciendo lo que tanto le criticó al santismo. Modificar la Regla Fiscal no significa otra cosa que mayor deuda pública y la deuda de hoy serán los impuestos del mañana.

El Comité Consultivo de la Regla Fiscal se reunirá la próxima semana y, si aprueba flexibilizarla, será la primera vez que suceda. Ojalá tenga en cuenta que el endeudamiento público ya es muy alto, que el canje de deuda de $11 billones da la liquidez suficiente al Gobierno hasta el año 2022 y que este año es electoral, donde la mermelada es clave en las votaciones locales y regionales. ¿Para cuándo el anunciado recorte al gasto y la cacareada austeridad del uribismo?

@jrobertoacosta1

 

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