Por: Juan Pablo Ruiz Soto

Resnatur, 27 años conservando y produciendo

La Red de Reservas Naturales de la Sociedad Civil, con 160 reservas afiliadas, realizó su asamblea general el pasado 16 de marzo en Zapatoca, Santander —un lindo rincón de la geografía colombiana—, donde el nodo local de siete reservas naturales (Renaz) actuó como anfitrión. Renaz adelanta una loable gestión de conservación y producción sostenible. La iniciativa privada hoy aporta al desarrollo local con ofertas de eco y agroturismo, educación ambiental, producción de miel, productos orgánicos y sistemas silvopastoriles, entre otras actividades.

Debemos multiplicar iniciativas como la del nodo Zapatoca si queremos asegurar el futuro y un buen vivir para nosotros, nuestros hijos y nietos, trabajando por hacer sostenibles los territorios que habitamos.

El nodo del Eje Cafetero —con 25 reservas privadas en 14 municipios, que suman casi 4.000 hectáreas— conserva y produce en reservas o fincas sostenibles, que incluyen muestras de ecosistemas de páramo, bosque alto andino, bosque andino y subandino, y bosques transicionales y secos. Como nodo han registrado la presencia de 510 especies de aves; es decir, una cuarta parte del total de especies de aves registradas en Colombia. Esto muestra el gran potencial de conservación en tierras privadas que asumen el principio constitucional de la función ecológica de la propiedad y demuestran que quienes conservan parte de la finca hacen del eco y el agroturismo una gran oportunidad para generar ingresos complementarios y valorizar sus propiedades. Estos predios conservan agua, suelos y biodiversidad. Tierra sin agua no vale y tierra con ecosistemas naturales, árboles y pájaros vale más. Conservar paga y es un buen negocio.

La asamblea también incluyó la presentación del nodo Serraniagua con reservas en el Chocó y el Valle del Cauca, que generan un corredor biológico de conectividad entre el Parque Nacional Natural Tatama y la serranía de los Paraguas. El nodo de la provincia de Ricaurte (Boyacá) demostró que la alianza con Parques Nacionales, Corpoboyacá y el Instituto Humboldt ha sido clave. En el nodo Charalá Alto río Fonce sobresale la producción campesina sostenible, principio en torno al cual se han articulado las reservas. El nodo Embalses de Antioquia ha sido desde hace varios años un espacio de encuentro, intercambio de experiencias y cohesión social.

Estos y otros nodos hacen de Resnatur una red donde nos une la voluntad de conservar por cuenta propia y los resultados que se están obteniendo del manejo de nuestros predios nos animan a invitar a todos los propietarios rurales de Colombia a producir conservando y conservar produciendo. Esta combinación es buen negocio. Que todas las fincas se conviertan en reservas naturales y todas las reservas naturales sean espacios para la producción sostenible.

La sociedad civil empieza a gestionar la sostenibilidad de los territorios y un mayor apoyo del Estado multiplicaría lo que hoy hacen estas 160 reservas naturales de la sociedad civil. El primer paso es eximir de impuesto predial aquellos predios que parcial o totalmente conservan y generan importantes servicios ecosistémicos. Este elemental y no muy oneroso incentivo ya ha sido gestionado y alcanzado por algunas reservas afiliadas a Resnatur.

Invitamos al Gobierno a que, al titular tierras, siempre asigne al menos un 25% del predio a la conservación o restauración de ecosistemas. De lo contrario, el cambio climático nos arruinará a todos. Antes solo se titulaba si había deforestación, ahora debemos condicionar el título de propiedad a cumplir con su función ecológica. Quien conserve debe ser incentivado y quien no conserve debe ser expropiado.

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2019-03-20T00:00:51-05:00

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2019-03-20T00:15:01-05:00

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