Por: Jorge Gómez Pinilla

Santander y el clan Aguilar: peligro inminente

Una columna reciente de María Jimena Duzán puso su mirada analítica en diferentes clanes familiares untados de corrupción y politiquería, con marcadas opciones de mantener su dominio sobre Atlántico, Sucre, Córdoba y Valle del Cauca en las elecciones de este 27.

Dejó por fuera al clan de los Aguilar en Santander, supongo por falta de espacio, y hoy se requiere advertir sobre el peligro que representaría si se impone esa casa también manchada de corrupción y politiquería, con un agravante: sus orígenes están en el paramilitarismo. Aquí cabe la expresión de María Jimena según la cual la política “quedó convertida en un ejercicio feudal, con un claro talante mafioso”. (Ver columna).

Si de mafiosos se ha de hablar, el recuerdo nos remite al hombre que —dicen— mató al narcotraficante y asesino Pablo Escobar Gaviria sobre el techo de una casa en Medellín, el coronel Hugo Heliodoro Aguilar Naranjo, el mismo que le confesó a una productora del Grupo Prisa de España que estando sobre al cadáver de Escobar le robó su pistola, según reveló Daniel Coronell en columna de mayo de 2017. Puedo estar equivocado, pero se requiere tener mentalidad de traqueto para alardear ante una mujer de haber cometido el delito de hurto.

Esa mentalidad debió ser la que utilizó para conquistar en 2004 la Gobernación de Santander, en estrecha alianza con el Bloque Central Bolívar de las Auc, motivo por el cual la Corte Suprema le impuso una condena de nueve años de prisión, basada —entre otras— en las cosas que contó el coronel Juan Carlos Prieto para Los Informantes de Caracol en capítulo titulado “El coronel que reveló los nexos de Hugo Aguilar con el paramilitarismo”. Según Prieto, “los paramilitares presionaban a la población para que votaran por él”, y el saldo final ya es conocido: se le acabó la carrera al oficial informante, mientras que a Aguilar se le abrieron las compuertas de la política y la riqueza material.

Una tarde Diana Saray —directora de Vanguardia— lo vio manejando un lujoso Porsche, cuando a la Corte Suprema le había manifestado no poseer recursos para indemnizar a sus víctimas con el pago de la multa de $6.400 millones que esta le impuso. Y la colega obtuvo un merecido Premio de Periodismo Simón Bolívar por la investigación que adelantó para resolver la intriga: ¿por qué maneja semejante carro… si no tiene para indemnizar a sus víctimas?

Por esos mismos días Leszli Kálli mostró fotos de una mansión de $4.500 millones que su tercera esposa, Mónica María Barrera Carreño (sin actividad económica conocida que le permitiera justificar ese capital), construía en Ruitoque sobre un lote de 1.084 metros cuadrados, avaluado en $1.600 millones. Pero a Aguilar no le alcanzaba sino para entregarle a la Unidad de Víctimas una modesta cuota mensual de $500.000, o sea que a la fecha solo le restan 1.054 añitos para acabar de cubrir la deuda... (Ver noticia).

Resulta altamente preocupante para Santander el inmenso poder que ha ido acumulando este personaje, frente al cual no sobra advertir que sus dos hijos Richard y Nerthink Mauricio han sido simples instrumentos del papá y de las fuerzas oscuras que vienen detrás, hoy desembozadas y con licencia para hacer de las suyas.

Hacer de las suyas es por ejemplo que la plata de un proyecto turístico como Panachi no le entre a Santander sino a Corpopanachi, entidad de carácter mixto no sometida al régimen de contratación estatal, o sea que contrata por vía directa, sin supervisión de ninguna autoridad pública. Así, volverían a adueñarse del manejo del turismo en Santander.

Si la memoria no nos falla, a Richard Alfonso lo buscó el papá después de que la condena por parapolítica lo inhabilitó para aspirar a cargos de elección popular. Era un abogado anodino de la Universidad Sergio Arboleda de Bogotá que jamás había participado en política y se desempeñaba como encargado de Negocios de la Embajada de Colombia en Chile. Lo hizo elegir gobernador, y a Richard le quedó gustando, a tal punto que tres años después se le “abrió” al papá y patrocinó su propio candidato, Holger Díaz, mientras que el coronel se fue con Carlos Fernando Sánchez, su primer y casi único gerente de Panachi, y por el camino del medio se coló hace cuatro años Didier Tavera.

Richard hizo una gestión ni fu ni fa, color rosa digamos, y hoy es investigado por la Fiscalía con base en declaraciones de la exsecretaria de Infraestructura y de su esposo, Claudia Yaneth Toledo y Lenin Darío Pulido, ambos en detención domiciliaria por comisiones que se habrían pactado con el entonces gobernador durante la remodelación del estadio Alfonso López de Bucaramanga.

Debido a que esa investigación inhabilita a Richardsito para repetir gobernación, es cuando aparece en escena otro de los buenos muchachos del coronel Aguilar, su hijo Nerthink Mauricio, a quien parece que le hubieran ordenado: “lo deseable es que usted no hable”, porque el departamento está inundado de gigantescas y costosas vallas donde solo aparece su cara y la palabra Aguilar, con el nombre Mauricio desvanecido, para que no se vea. (Ver valla).

Este segundo vástago no propone nada porque nada tiene para ofrecer, excepto el apellido del coronel de la Policía que desde un techo de Medellín dio comienzo a todo.

DE REMATE: Santander es el escenario ideal para un laboratorio de unidad de la centro-izquierda, hacia la escogencia de un candidato único a la Presidencia en 2022. Ello implica asegurar el triunfo de Leonidas Gómez a la Gobernación de Santander este 27 de octubre, y que en la nave de la victoria quepan Sergio Fajardo y Jorge Robledo al lado de Gustavo Petro. Este ya dio un paso trascendental cuando el viernes 27 de octubre asistió en Bucaramanga a una manifestación en apoyo al candidato de Colombia Humana, Carlos Toledo, y allí dijo de Leonidas que “es nuestro candidato”. Ahora solo falta que se tomen la foto Leonidas y Petro, y si además quisieran acompañarlos Fajardo y Robledo… el triunfo está asegurado. ¿Van a desperdiciar semejante oportunidad dorada? Solo pregunto.

Twitter e Instagram: @Jorgomezpinilla

http://jorgegomezpinilla.blogspot.com/

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