Por: Iván Mejía Álvarez

Sin arqueros

En un momento de la historia, el fútbol colombiano se vanagloriaba de tener tres arqueros maravillosos en plena actividad: Óscar Córdoba, Miguel Calero y Faryd Mondragón. Los tres habían sido hechuras de un gran adiestrador, Carlos Portela, y habían nacido en la misma escuela del Deportivo Cali.

Cuando llegaban las citaciones a selección de Colombia uno de los tres debía quedarse en casa, pese a tener un gran nivel, y cualquiera tenía posibilidad de ser el titular.

Hoy, el puesto de portero en trece de los veinte equipos de primera división lo ejercen cuidapalos extranjeros, en su mayoría de nacionalidad uruguaya, y hasta un guatemalteco, Jerez, del Alianza Petrolera, es titular en su equipo.

¿Qué sucedió para que los dirigentes y técnicos hayan perdido la confianza en los guardavallas nacionales? ¿En qué momento se trastocó la fe en la calidad y categoría de nuestros porteros? Son preguntas que todavía no encuentran respuesta.

En la selección ataja David Ospina y durante muchos años el antioqueño será el dueño del puesto, pues su regularidad en Arsenal, su altísimo nivel, sus condiciones físicas y técnicas lo hacen insuperable para el medio. Pero ¿vienen otros arqueros con grandes condiciones, se tiene la confianza en que el puesto estará bien cubierto a futuro? Difícil. Los goleros de las últimas juveniles se han ido quedando y de Arenas, González y otros ya no hay grandes noticias. Los suplentes naturales de Ospina hoy por hoy son Camilo Vargas, todavía en formación, irregular, y Cuadrado, del Once Caldas, también con magníficas condiciones pero intermitente. Dos “veteranos”, Róbinson Zapata y Neco Martínez están ahí, haciendo cola para volver a la selección en la que ya estuvieron en alguna oportunidad.

La Federación debería preocuparse por el tema. Si se mirara el futuro con un poco de atención y no se pensara sólo en recolectar dinero y dinero, enfrentar a equipos “chatarra” para ganar petrodólares y poder viaticar, si existiera un auténtico comité técnico, que por estatutos está previsto pero no funciona, no se reúne, nadie le hace caso, alguien debería hacerles ver que la posición de arquero en Colombia corre serio peligro mientras más del 50% de los equipos tenga un extranjero para el arco.

Advertencia: la Dimayor debe fijar ya mismo la fecha definitiva de Equidad-Nacional. Ese partido puede ser muy importante para varios equipos y no es correcto que se deje para última hora. Si Nacional no puede jugar con la titular, que lo haga con la suplencia, pero no se puede seguir aplazando la fecha para poner al día el calendario.

 

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