Por: Dolly Montoya Castaño

Transformación digital: una revolución cultural

El mundo contemporáneo cambia de forma acelerada, las innovaciones científico-técnicas, producto de la aplicación y convergencia de la nanotecnología, biotecnología, tecnologías digitales emergentes y neurotecnología, están revolucionando la industria, las comunicaciones, el transporte y el intercambio de bienes y servicios en general. Las transformaciones no son exclusivamente técnicas, sino que permean el conjunto de la vida, determinando nuevas formas de relacionamiento a todo nivel y provocando profundos cambios sociales y culturales. El Foro Económico Mundial ha denominado esta transformación tecnológica como la cuarta revolución industrial.

Estas tendencias globales son constatables en nuestro alrededor, y es innegable que han sido el conocimiento orientado a la innovación y el emprendimiento los principales impulsores de este proceso, poniendo en el centro de sus preocupaciones la experiencia del cliente y rediseñando modelos de negocio para que los usuarios cuenten con nuevas herramientas que les facilitan la vida. Frente a estas tendencias globales las universidades, como formadoras de ciudadanos, tenemos el reto de entregar a nuestras comunidades las herramientas para adaptarse y aprovechar las oportunidades en entornos cambiantes, así como fomentar la sostenibilidad ambiental y el desarrollo social. De esta manera, garantizaremos que nuestras instituciones y sus comunidades sean agentes activos de las transformaciones éticas y culturales que queremos ver en el mundo.

La Universidad Nacional de Colombia ha iniciado un proceso de transformación digital que implica el rediseño y experimentación de la forma como hacemos las cosas para profundizar y ampliar el impacto que hemos venido generando a través de nuestras funciones misionales de docencia, investigación y extensión, a la par que mejoramos la experiencia de nuestra comunidad universitaria en su relación con los procesos administrativos, valiéndonos del uso de tecnologías digitales. Con esto buscamos armonizar nuestra labor de docencia, investigación y extensión para continuar siendo una universidad de vanguardia, que se cuestiona sobre el futuro a nivel local, nacional y global, y que generará el conocimiento que impulsa a nuestros territorios y sus comunidades.

Bajo este gran proyecto de “Tranformación digital en la UNal 2030”, iniciaremos en docencia y formación la inserción de estudios generales para todos nuestros estudiantes, formándolos en artes y humanidades, ciencias básicas y experimentales, democracia, derechos humanos y  habilidades básicas para el uso de tecnologías y programación de software, forjando en ellos las competencias ciudadanas, comunicativas, de razonamiento lógico, matemático y complejo que el mundo contemporáneo les demanda, sin distingo de disciplina o especialidad. Este cambio en la formación se acompañará de innovaciones didácticas, pedagógicas y metodológicas que constituyen nuevas formas de aprendizaje. Innovaciones que también transformarán las maneras en las que la Universidad se relaciona con las regiones del país y el mundo, posibilitando que las relaciones de capacitación, formación e intercambio de conocimiento se extiendan más allá de nuestras comunidades formalmente constituidas. De esta manera elevaremos el impacto social de la institución. El piloto de este importante proyecto en docencia y formación tendrá lugar en nuestra nueva sede en La Paz, Cesar, donde iniciaremos su implementación.

Como es conocido, en las universidades vivimos dificultades y experiencias que en muchos casos no distan de las que pueden afrontar comunidades, empresas e incluso otras instituciones del Estado. Por ello, estamos impulsando desde la investigación y la extensión un enfoque de “universidad laboratorio”, propio de nuestro deber ser como institución innovadora. Este enfoque nos permite aprovechar, para la solución de nuestros propios retos como universidad, el conocimiento de los grupos de investigación, en especial los relacionados con la inteligencia artificial, la robótica, big data, blockchain, impresión 3D, smart cities, nanotecnología, biotecnología, entre múltiples campos de desarrollo. Así generamos soluciones que puedan a su vez convertirse en productos que, luego de ser probados en la Universidad, podrán ser impulsados como emprendimientos de base tecnológica o spin-off, contribuyendo a la competitividad de las regiones. Desde la Universidad creemos que la transferencia de conocimiento y de tecnologías debe ser una prioridad para el país.

Hacer de las universidades instituciones capaces de liderar el cambio en el mundo contemporáneo pasa también por hacer más amable la relación de sus comunidades con los procesos administrativos que soportan todo su desarrollo. Desde esta perspectiva y bajo nuestra visión de transformación digital, por ejemplo, hemos iniciado en la Universidad Nacional la generación de diplomas con firma digital y tecnología blockchain (información en bloques que se encadenan constituyendo una red descentralizada y verificable de registros inmutables). Esto ha significado que, por ejemplo, los procesos de certificación y validación de diplomas, a los que se veían sometidos nuestros egresados para todo tipo de trámites, han llegado a su fin, pues ahora son verificables desde cualquier lugar del mundo solo accediendo a internet. Esto consolida un sistema más seguro, que prácticamente anula la posibilidad de falsificación y deja un registro público verificable por cualquiera; otro ejemplo de cómo la transformación digital, como parte de esa revolución cultural, puede servir también para combatir la corrupción.

Este proceso de transformación digital, que nos obliga a pensarnos y reinventarnos como institución de educación superior, es parte de nuestro más amplio compromiso como proyecto cultural y colectivo de la nación. Queremos incentivar procesos de valor con innovación y emprendimiento que, a su vez, articulen e impulsen ecosistemas competitivos para el desarrollo de los territorios y el bienestar de las comunidades.

Con su conocimiento, proyección y permanente innovación corresponde a las instituciones de educación superior liderar la gestión y el seguimiento de las políticas públicas del país. En este sentido, sabemos que la Universidad Nacional, la universidad de todos los colombianos, con su tranformación digital está aportando a un profundo cambio cultural en el país.

* Rectora, Universidad Nacional de Colombia.

@DollyMontoyaUN

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