Por: Marc Hofstetter

Un articulito

La reforma tendría un solo artículo. Diecinueve palabras bastarían. Variaciones del mismo han sido propuestas en el pasado, pero no en solitario, sino en el marco de cientos de artículos adicionales. Sus enemigos han aprovechado el río revuelto para ahogarlo sin dar el debate de argumentos. Si va solo será más fácil armar los consensos sociales que empujen a los congresistas a aprobarlo a pesar de que a ellos no les conviene.

La exposición de motivos del proyecto podría una vez más resaltar que únicamente uno de cada cuatro adultos mayores recibe una pensión en Colombia, que el sistema deja por fuera de esa posibilidad a tres de cada cuatro habitantes y que dentro de estos últimos cerca de 1,7 millones viven por debajo de la línea de pobreza. Mostraría una vez más que a algunos adultos mayores el Estado les da un subsidio anual de más de $80 millones y a otros menos de un millón: el feliz beneficiario de los $80 millones pertenece a aquellos que reciben pensiones de más de diez salarios mínimos en regímenes especiales, y el que no llega al millón anual a beneficiarios del programa Colombia Mayor, que paga en promedio cerca de $70.000 al mes a los adultos mayores más pobres. Nos aclararía también esa exposición de motivos que no es necesario formar parte de los regímenes especiales para recibir generosos subsidios: cada pensionado del régimen de prima media de Colpensiones con mesadas de al menos 10 salarios mínimos recibe más de $50 millones anuales en subsidios, según el DNP. Nos recordaría también que aún sin subsidios los aportes que nutrieron esas pensiones estuvieron exentos de pagos de renta en la etapa de acumulación y que no hay razón para mantener esa prebenda en la etapa de desacumulación del ahorro. La exposición de motivos nos explicaría que si bien un esquema de protección al adulto mayor mejor diseñado solucionaría algunos de estos problemas, dado que esa reforma respetaría derechos adquiridos, esas injusticias se prolongarían por medio siglo adicional. Concluiría la sección contándonos que el recaudo tributario que resulta de promulgar las 19 palabras se acercaría al billón de pesos anual que podría ser destinado a subir en 66 % los recursos de Colombia Mayor.

Finalmente, habría un capítulo cuyo encabezado diría en mayúsculas “ESTO NO AFECTA A LA CLASE MEDIA”. En las líneas siguientes nos contaría que la medida solo afectaría a los 80.000 adultos mayores del país con mayores ingresos pensionales, nos recordaría que esa cohorte etaria completa se acerca a los seis millones de habitantes y, por lo tanto, solo afectaría al 1 % con más ingresos (como los congresistas). El encabezado de marras es fundamental porque el Legislativo se ha opuesto a estas propuestas argumentando, en medio del ruido de los cientos de artículos que suelen acompañarlas, que no son convenientes porque afectan a la clase media.

Terminada la exposición de motivos vendría el estoico articulito: “Están gravados con el impuesto sobre la renta y complementarios la totalidad de los pagos por concepto de pensiones.”

Twitter: @mahofste

 

Buscar columnista

Últimas Columnas de Marc Hofstetter

Hidrantes con gasolina

¡Panorama fiscal despejado!

La negación

Comprando caro

Derecho a vetar obras