Por: Luis Guillermo Ordóñez

Y después salen a llorar

Los dirigentes de los clubes del fútbol colombiano siguen convencidos de que jugar más partidos significa mayores ingresos. El jueves pasado aprobaron un nuevo sistema de campeonato en el que, en vez de cuartos de final y semifinales, se disputarán dos cuadrangulares de los que saldrán los finalistas.

Con esa modificación, además de una fecha extra (la de clásicos) en el todos contra todos, el torneo pasará de 408 a 452 partidos y de 50 a 56 jornadas, en contravía con la solicitud de los jugadores, quienes a través de Acolfutpro pidieron menos trajín.

A eso hay que sumar los compromisos de Copa Águila y, en el caso de Tolima, Júnior, Medellín, Nacional, Once Caldas, Águilas, Cali y Equidad, las Copas Libertadores o Sudamericana, lo que significa que será prácticamente imposible programar algún partido aplazado por fuerza mayor o evitar que los equipos que tienen competencias internacionales tengan que jugar dos o tres veces en una misma semana.

Ocurrió recientemente con Júnior y antes con Nacional, Santa Fe, Cali y Millonarios. Tuvieron que utilizar nóminas alternas en algún campeonato.

Pero en vez de airear el calendario, los directivos lo apretaron. El primer torneo del año irá del 27 de enero al 9 de junio. Luego, tras el receso por la Copa América de Brasil (del 14 de junio al 7 de julio), el segundo campeonato se jugará del 21 de julio al 14 de diciembre. Tolima y Júnior deberán disputar además la Superliga, los días 23 y 30 de enero.

Al parecer, los dirigentes no tuvieron en cuenta el pobre promedio de asistencias a los estadios en 2018, que ni siquiera llegó a los 8.000 espectadores por partido en la Liga.

Tampoco advirtieron que, según ellos mismos lamentan, muchas veces pierden dinero en los juegos como locales, pues las taquillas a duras penas cubren los gastos básicos y obligatorios de arriendo de los escenarios, impuestos, seguridad, logística, pólizas de seguros, arbitrajes, aseo y servicios médicos.

¿No es mejor jugar un partido de cuartos con 25.000 o 30.000 espectadores que tres con 10.000 cada uno? Los gastos con cuadrangulares se multiplican sí o sí, los ingresos también, pero solo en la medida que el equipo arranque bien esa fase y pelee hasta el final.

Los mismos directivos que aprobaron jugar más partidos son los que después salen a llorar y a exigir mayor planificación. A criticar la falta de solidaridad para cambiar fechas. Los que no tienen en cuenta las opiniones de sus jugadores e imponen su voluntad. Los que quieren cobrar $30.000 mensuales por un canal prémium, pero hacen muy poco por mejorar el espectáculo y hacer que pagarlos valga la pena.

 

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