En la memoria de sus colegas sigue fresco el recuerdo de aquel día cuando el cinco veces congresista santandereano Hugo Serrano Gómez llegó a la comisión quinta del Senado con una misteriosa botellita. Se libraba un intenso debate con el entonces ministro de Minas y Energía, Luis Ernesto Mejía, quien aseguraba enfático que en Gibraltar (entre Norte de Santander y Boyacá) habían encontrado petróleo.
Serrano, cansado de contradecirlo en que allí sólo había gas, repentinamente sacó su botella, para demostrar que su contenido no era petróleo sino gas.
Cuenta el senador santandereano Óscar Josué Reyes Cárdenas, de Convergencia Ciudadana, que ese día el auditorio rompió en risas, que Serrano calló cuando su tesis se probó cierta. No era la primera vez que pasaba, por algo se convirtió en una autoridad en el tema energético y petrolero, atributo que nadie dudó en reconocer el miércoles cuando se produjo su muerte a los 82 años.
El legislador liberal fue el creador de Ecogás y dicen que no hay ley petrolera que no haya pasado por sus manos. Incluso era consultado por la oposición. Fue pionero en velar porque Colombia entrara en la era del petróleo y la energía. Se opuso a la capitalización de Ecopetrol porque quería que el manejo del crudo siempre estuviera en manos del Estado. Cuestionó la venta de la Electrificadora de Santander. Y una de sus más recientes luchas fue la construcción de la represa Hidrosogamoso, que generará 800 kilovatios; aún no ha sido inaugurada, pero algunos proponen que lleve el nombre del ingeniero de petróleos.
Reyes Cárdenas describe a su colega como un hombre serio, amiguero y enérgico, que se molestaba cuando no le hallaban la razón. Por fuera de los recintos del Legislativo, Serrano disfrutaba compartiendo con sus amigos un plato de comida santandereana. Solía acompañar el cabrito santandereano con un whisky.
El también senador Álvaro Antonio Ashton Giraldo recordó con nostalgia que Serrano, el maestro, volvió al Congreso a finales de 2008 muy optimista por la mejoría de su salud. Había superado una cirugía de cerebro en la que le lograron extirpar un tumor cancerígeno.
Horacio Serpa, quien se lanzó a la Gobernación de Santander por consejo de su amigo Serrano, contó que el legislador duró varios días en la clínica sin recuperarse.
Y hubo reacciones de todo tipo. Ecopetrol se manifestó al decir que los conocimientos y experiencia de Serrano fueron fundamentales para la transformación del sector eléctrico, hoy modelo de gestión en el continente, y para darle un nuevo rumbo a la política petrolera nacional.
El presidente Álvaro Uribe expresó su sentimiento de dolor a Santander, a la familia Serrano y al gobernador Serpa Uribe. Lo propio hizo el electo mandatario, Juan Manuel Santos, quien consideró su muerte “una irreparable pérdida para el país”.
Por igual lamentaron el deceso en el Polo, en Cambio Radical y en el conservatismo. El senador Jorge Enrique Robledo dijo que su fallecido colega pasa al libro de la historia, en las páginas en que se hallan grabados los nombres de los colombianos más ilustres. Los congresistas Arturo Char y Efraín Cepeda confesaron su tristeza, y este último propuso un homenaje durante las próximas sesiones extraordinarias.
El viernes, en Bucaramanga, será el adiós al hombre de la eterna cabellera negra, que reconoció públicamente que prefería pintarse el pelo que pintarse la conciencia.