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Para la ONU uno de los casos más preocupantes es el Chocó, donde la violación de los derechos humanos, por parte de los grupos armados y del Estado, es una constante histórica. Esto a pesar de ser una de las zonas más ricas del país (el segundo productor de oro y plata del país).
Ante este panorama, el alto comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Todd Howland; el defensor del Pueblo, Jorge Otálora, y un grupo de líderes comunitarios y representantes de la Iglesia se reunieron para reclamar atención por parte de las autoridades.
La conclusión del encuentro no pudo ser más desalentadora: “No hemos avanzado en nada. Retrocedido, en casi todo. Los únicos que hemos progresado somos las organizaciones territoriales que nos unimos para que se respeten los lugares que nos pertenecen”, dijo Richard Moreno, miembro del Foro Interétnico Solidaridad Chocó.
Por su parte, Howland denunció que durante lo corrido del año la violencia ha dejado, sólo en esa zona del país, más de 4 mil desplazados y 25 amenazas a defensores de derechos humanos. “Debe haber una alerta para la comunidad colombiana y la internacional, porque aun cuando estamos en un proceso de paz, Chocó está sufriendo”.
Según monseñor Juan Barreto, obispo de la Diócesis de Chocó, “el país no conoce lo que pasa en el Pacífico, una región de la que pareciera se pueden sacar riquezas, pero en el que no se invierte”.
Para la coordinadora de la Mesa Departamental Indígena de Chocó, Lucy Chamorro, “Chocó es otra Colombia para el Gobierno Nacional. Nos estamos muriendo, los niños fallecen de paludismo y tuberculosis, enfermedades que ya fueron erradicadas en otros lugares de Colombia”.
A estas denuncias se suman los reclamos de la Marcha Patriótica que, a través de la exsenadora Piedad Córdoba, viene llamando la atención por el asesinato de sus militantes. “Esto ya se nos salió de las manos. Ya pasamos la cifra de 60 personas asesinadas y parece que no importara y no tuviera envergadura lo que hemos venido denunciando. Y lo que es peor, en los últimos días se han presentado una serie de seguimientos a miembros de la junta de la Marcha”, concluyó la dirigente política.