Abelardo de la Espriella, el candidato de la derecha y considerado por muchos como el nuevo outsider de la política colombiana, ganó este domingo la primera vuelta presidencial con más de 10,2 millones de votos, equivalentes al 43,7 % de la votación. Sin haber ocupado cargos de elección popular ni posiciones dentro del Ejecutivo, el abogado logró construir una candidatura capaz de unificar a buena parte de los sectores de derecha. Su victoria se explica principalmente por tres regiones. La primera fue Antioquia. Allí consiguió una ventaja aplastante con más del 54 % de los votos y más de 1,7 millones de sufragios, absorbiendo buena parte del electorado que en 2022 respaldó a Federico Gutiérrez y a Rodolfo Hernández. Ningún otro departamento le aportó un triunfo tan amplio.
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La segunda región clave fueron los Santanderes y la Orinoquia. De la Espriella heredó una porción importante del electorado que cuatro años atrás impulsó a Hernández hasta la segunda vuelta. Sus triunfos en Santander, Norte de Santander, Casanare y Arauca muestran que una parte significativa de ese voto permaneció dentro del espectro de la derecha y terminó convirtiéndose en uno de los pilares de su primer lugar. Pero probablemente el factor más determinante estuvo en la Costa Caribe. Aunque allí ganó Iván Cepeda, De la Espriella consiguió algo que los candidatos de derecha no habían logrado en la elección anterior: concentrar los votos de ese sector y competir de tú a tú en varios departamentos que habían sido bastiones de Gustavo Petro. Sus avances en Atlántico, Bolívar, Magdalena, Sucre y Córdoba le permitieron compensar la derrota en el Pacífico.
En segundo lugar quedó Iván Cepeda, candidato de la izquierda y del Gobierno Nacional, con poco más de 9,6 millones de votos, equivalentes al 40,9 % del total. Aunque el resultado fue inferior a las expectativas de algunos sectores del oficialismo, le permitió mantenerse en competencia. La fortaleza de Cepeda siguió estando en el Pacífico y en buena parte de la Costa Caribe. El candidato obtuvo resultados incluso superiores a los alcanzados por Petro en departamentos como Chocó, donde superó el 75 % de los votos, y mantuvo ventajas muy amplias en Nariño y Valle del Cauca. También logró imponerse en los departamentos caribeños que fueron fundamentales para la victoria de la izquierda en 2022, aunque con diferencias más acotadas, como veremos un poco más adelante.
Bogotá también fue decisiva para mantenerlo en carrera. La capital volvió a respaldar mayoritariamente a la izquierda y le entregó más del 41 % de los votos. Sin embargo, la diferencia frente a la derecha fue menor que la obtenida por Petro cuatro años atrás..
Región por región
En 2022, la izquierda liderada por Gustavo Petro construyó buena parte de su ventaja en Bogotá, donde obtuvo el 46,6 % de los votos; en el Valle del Cauca, donde superó el 52 %; y especialmente en la Costa Caribe, una región en la que ganó de manera contundente en departamentos como Atlántico (54,5 %), Bolívar (49,6 %), Sucre (54,1 %), Magdalena (49 %) y Córdoba (51,4 %). También logró resultados bastante buenos en Nariño (69,1 %) y Chocó (70,5 %), dos de los mayores bastiones electorales de la izquierda en el país.
En esta ocasión, Iván Cepeda gana en todas, pero de la Espriella saca un resultado mucho mejor del que vaticinaban las encuestas. En Bogotá, por ejemplo, el candidato del Gobierno obtiene poco más del 41,6% de los votos, lo que significa más de 1.7 millones de votos, pero la diferencia la hace el candidato de derecha, que logra ubicarse de segundo con más del 37% y poco más de 1.5 millones de votos. Hace cuatro años, Petro obtuvo 1.772.001 votos (46,6 %), mientras que Hernández alcanzó 833.770 (21,9 %). Aunque Cepeda conserva la ventaja en la capital, De la Espriella logra ampliar significativamente el techo electoral de la derecha bogotana, convirtiendo a Bogotá en un territorio más competitivo de lo que se preveía antes de este domingo.
El candidato de derecha también consigue recortar la ventaja de Cepeda en varios departamentos de la Costa Caribe, una región que fue fundamental para la victoria de Petro en 2022. En Atlántico, De la Espriella se ubicó segundo con más del 41% de los votos, mejorando de forma notable el desempeño que tuvo Hernández hace cuatro años, cuando alcanzó el 12,9%. La tendencia se repite en Bolívar, donde supera el 38 % de los sufragios, por encima del 15% de Hernández y del 28,2 % que obtuvo Federico Gutiérrez en la elección pasada.
En Sucre, el candidato de la derecha supera el 36 % de la votación, mientras que en Magdalena rebasa el 39 %, cifras que contrastan con los resultados de Hernández en 2022, cuando obtuvo el 10,9 % y el 16,9%, respectivamente. En Córdoba, uno de los departamentos más poblados de la región, De la Espriella alcanza cerca del 38 % de los votos, más de 22 puntos porcentuales por encima de los que obtuvo Hernández hace cuatro años (15,3 %) y diez puntos más que el candidato de Equipo por Colombia, que entonces ocupó el segundo lugar. Entonces, aunque Cepeda conserva el predominio en la Costa Caribe, De la Espriella logra unificar el electorado de la derecha y perforar uno de los principales bastiones electorales de la izquierda y construir una base de apoyo mucho más amplia de la que habían tenido los candidatos de derecha en la elección anterior.
No hay que perder de vista que el candidato de la derecha apostó buena parte de su campaña a conquistar el voto costeño. Su cierre de primera vuelta se realizó en el malecón de Barranquilla y recibió el respaldo explícito de sectores influyentes de la región. Entre ellos estuvo El Heraldo, el principal diario del Caribe, que manifestó su apoyo en editorial.
En el Pacífico, la izquierda mantiene un dominio. Iván Cepeda arrasa en Chocó con más del 75 % de los votos, superando incluso el resultado que obtuvo Gustavo Petro en 2022, cuando alcanzó el 70,5 %. La tendencia también se mantiene en el Valle del Cauca, el tercer departamento más poblado del país. Allí, Cepeda supera el 53 % de la votación, ligeramente por encima del 52 % que logró Petro hace cuatro años. Sin embargo, el dato más relevante vuelve a estar del lado de la derecha. Abelardo de la Espriella alcanza cerca del 33 % de los sufragios, un salto significativo frente al 16,5 % que obtuvo Hernández en 2022. En Nariño, uno de los departamentos donde Petro obtuvo algunos de sus mejores resultados en 2022, el panorama es similar. Cepeda supera el 68 % de los votos y mantiene una hegemonía. Sin embargo, De la Espriella alcanza más del 21 % de la votación, una cifra considerablemente superior al 10,6 % que logró Hernandez hace cuatro años.
El fortín de la derecha
Del lado de la derecha, Antioquia volvió a consolidarse como uno de los territorios más determinantes de la elección, en especial para la derecha. En 2022, el departamento votó masivamente por Federico Gutiérrez, quien obtuvo allí el 48,2 % de los sufragios pese a no conseguir un lugar en la segunda vuelta. Cuatro años después, De la Espriella no solo hereda buena parte de ese electorado, sino que logra unificar a los votantes de derecha alrededor de su candidatura. El resultado es una victoria contundente: supera los 1,7 millones de votos, obtiene más del 54 % de los sufragios y se impone con una ventaja aplastante sobre sus rivales. Incluso Paloma Valencia, que llegaba como la candidata respaldada por Uribe, queda relegada al tercer lugar con alrededor del 9 % de la votación.
Pero quizás el dato más llamativo está en el desempeño de Cepeda. Aunque es derrotado con claridad, consigue uno de los mejores resultados históricos para la izquierda en Antioquia. Hace cuatro años, Petro obtuvo allí el 23,7 % de los votos, cerca de 684.000 sufragios. Ahora, Cepeda supera el 25 % y rebasa los 800.000 votos, una señal de que el progresismo continúa ampliando lentamente su presencia en un departamento que durante décadas ha sido considerado uno de los principales bastiones de la derecha colombiana.
En 2022, Rodolfo Hernández dominó ampliamente en los Santanderes, imponiéndose en Santander con el 66,6 % y en Norte de Santander con el 53,6 %, además de ganar en departamentos de la Orinoquia como Casanare (63,7 %) y Arauca (57,2 %). Esos resultados terminaron siendo determinantes para asegurar su paso a la segunda vuelta. Cuatro años después, una parte importante de ese caudal electoral parece haberse desplazado hacia la candidatura de Abelardo de la Espriella, que logró consolidarse como la principal opción de la derecha en esta región. No hay que perder de vista que Jaime Andrés Beltrán, exalcalde de Bucaramanga y una de las figuras políticas con mayor reconocimiento en Santander, declinó a comienzos de este año su aspiración al Congreso de la República para concentrar sus esfuerzos en respaldar la candidatura de De la Espriella.
De la Espriella ganó en Santander con más del 57% de los votos y en Norte de Santander con más del 70% de los votos. También lideró en Casanare (61, %) y Arauca (51,2 %).
Con este mapa, Colombia llega a la segunda vuelta presidencial mostrando una fuerte polarización territorial. La batalla por la Casa de Nariño se trasladará a los territorios intermedios, a los electores de centro y a quienes respaldaron candidaturas que quedaron fuera de competencia. Allí se definirá si el país da el giro hacia la derecha representado por De la Espriella o si la izquierda logra mantenerse en el poder de la mano de Cepeda.
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