2 Oct 2019 - 10:55 a. m.

Canciller, a explicar nombramientos

El senador Antonio Sanguino citó a Carlos Holmes Trujillo a defender los 100 cargos entregados en el servicio diplomático en la Presidencia de Duque.

El Espectador

El canciller Carlos Holmes Trujillo está citado hoy a la Comisión segunda del Senado.  / Óscar Pérez
El canciller Carlos Holmes Trujillo está citado hoy a la Comisión segunda del Senado. / Óscar Pérez

Cada vez que aparece un decreto nombrando algún funcionario en la planta de personal del Ministerio de Relaciones Exteriores, el tema se hace viral en redes sociales. Y es que el gobierno de Iván Duque se acostumbró a enviar a embajadas y consulados a connotados uribistas de discurso radical. Esta fue la “pita” que decidió jalar el senador Antonio Sanguino, de la Alianza Verde, y que lo llevó a citar a debate de control político al canciller Carlos Holmes Trujillo.

“El presidente de la República prometió en reiteradas ocasiones que, de ser elegido primer mandatario, eliminaría por completo la mermelada, el amiguismo y el clientelismo. Incluso, ante un auditorio de más de mil personas en Valledupar, propuso una ‘duquelada’ para acabar la mermelada. Pues bien, tenemos la ‘duquelada’ pero la mermelada no se acabó. Y el servicio exterior ha sido víctima de esa mermelada diplomática con sabor a Centro Democrático, título que le hemos querido dar a este debate”, explicó Sanguino

El senador revisó todos los nombramientos de la actual administración en materia de relaciones exteriores y encontró que, como los gobiernos anteriores, Duque ha utilizado las embajadas y consulados como “fortín burocrático para pagar favores políticos”. Y aunque los casos más representativos son los de la embajada en Francia, en la que se nombró a Viviane Morales; la OEA, con Alejandro Ordoñez; y la de EE. UU., con Francisco Santos, el parlamentario opositor logró “recoger todas las figuritas del álbum”, como se dice coloquialmente.

Un dato clave: “en 2017, de 619 postulados que presentaron las pruebas escritas del Concurso de Ingreso a la Carrera Diplomática y Consular de Colombia en Bogotá, Medellín, Bucaramanga, Cali y Barranquilla, solamente se escogieron 105 para continuar el proceso y presentar entrevista. Y de estos se seleccionaron 25 profesionales para que iniciaran el curso de capacitación, que duró un año (…) lo grave es que cada vez son menos, pues para este año, la lista de elegibles para Ingreso a la Carrera Diplomática y Consular solamente la componían 20 profesionales” .

Sanguino advierte que el actual gobierno ha nombrado en un 28,99 % a funcionarios de carrera como embajadores, lo cual es un avance para la política criolla, pero una vergüenza internacional, ya que en la mayoría de países los embajadores son diplomáticos de profesión,como es el caso de Brasil, donde el 98 % de los embajadores son de carrera, en Uruguay el 90 % y en Argentina el 88 %. “Colombia sólo supera a naciones como El Salvador (con el 1%) y Arabia Saudita (4 %)”, refiere el senador. Según el parlamentario, los requisitos para ser nombrado como cónsul o embajador son “ser amigo del presidente o haber donado dinero a su campaña; ser uribista o amigo de Uribe; ser excandidato del Centro Democrático; haber sido parte de su campaña o la de Marta Lucía Ramírez; o no es necesaria la experiencia en cargos diplomáticos, los puede acreditar en Notaría”.

La tesis de Sanguino es que todos los gobiernos han hecho de las embajadas un botín político para pagar favores, pero que éste ni siquiera ha querido cumplir con los mínimos requisitos exigidos por la ley. Al revisar los datos suministrados por la Cancillería, alerta que ninguno de los embajadores nombrados pertenece a la carrera diplomática y consular. El parlamentario revisó los nombramientos en cargos diplomáticos entre el 7 de agosto de 2018 al 1 de septiembre de 2019, y estableció que son 100. “Designó a 72 personas sin ningún tipo de experiencia para ocupar el cargo; las 28 designaciones restantes son personas que no hacen parte de la carrera diplomática y consular, pero tienen experiencia”, puntualiza.

La resolución 2467 del 17 de mayo de 2019, expedida por el actual canciller, Carlos Holmes Trujillo, reglamenta los requisitos mínimos para acceder a la carrera diplomática y consular. Entre esas exigencias está la de ser colombiano sin doble nacionalidad; tener título profesional y tener dominio del inglés, mínimo en nivel B2 certificado con un examen internacional. Requisitos con los cuales quedarían fuera de concurso varios de los actuales embajadores. A la luz de la resolución, para llegar a ser embajador se necesitan cerca de 25 años de carrera diplomática, pero esto solo aplica a los funcionarios que defienden su cargo con méritos; el otro camino es ser político, y de los cercanos al Gobierno.

Entre los casos expuestos por Sanguino están los más conocidos, como el del Francisco Santos, Alejandro Ordóñez o Viviane Morales, pero también menciona algunos pocos sonados pero no menos sorprendentes. Como el de Lucía María Amalia Salgado, quien en marzo pasado fue designada como consejera en el consulado de Houston, sin tener experiencia alguna en el servicio exterior; la experiencia que sí acredita es como asesora de la Unidad de Trabajo Legislativo del representante del Centro Democrático Juan David Vélez.

Un caso similar es el de Sthefanie Schutt Chacón, quien fue nombrada segunda secretaria en el consulado de Orlando, sin tener ninguna experiencia diplomática. Sin embargo, sí fue asesora de la UTL del Senador José Obdulio Gaviria y candidata a la Cámara en las elecciones pasadas por el Centro Democrático. “Recordemos en este caso en particular, que para ser segundo secretario se necesita llevar en la carrera ocho años, incluyendo el año de capacitación; la joven Schutt tiene 26 años y no más de tres de experiencia profesional”, enfatiza el congresista.

Sanguino afirma que de las 100 personas nombradas en el servicio exterior, a 36 “les correspondió el premio de consolación: haberse quemado en las pasadas elecciones (siete casos), haber sido funcionarios del gobierno de Duque (tres casos), haber sido electos por el Centro Democrático (o partidos cercanos) en anteriores periodos (10 casos) o haber sido funcionario del gobierno Uribe (16 casos)”. De esta sección se destaca Mario Javier Pachecho García, quien fue nombrado ministro plenipotenciario en Panamá, luego de que se cayera, por el escándalo mediático, su designación como director del Centro de Memoria Histórica, entidad que Pachecho había criticado con ferocidad en sus días de twittero del uribismo.

Entre los nueve nombramientos de quienes apoyaron la campaña presidencial de Duque y Marta Lucía Ramírez, Sanguino encontró los de Gloria Isabel Ramírez, exdirectora del Centro Democrático y ahora embajadora de Colombia en Italia; o el caso de Susana Berenguer Bisbal, quien fue tesorera de la campaña de Duque y funge como Cónsul General Central, en el Consulado de Miami. Al revisar la filiación política de los 100 nombramientos, el senador opositor estableció que 79 son simpatizantes, militantes o familiares de dirigentes del Centro Democrático o la campaña del No en el plebiscito.

“Del Centro Democrático fueron nombradas 64 personas; del Partido Conservador, siete. Del liberalismo siete; del Mira, uno. Mientras que de 21 personas no se conoce filiación política”. Aquí figuran casos como el del embajador en Canadá, Federico Hoyos, exrepresentante a la Cámara por el Centro Democrático; Gloría María Borrero, exministra de Justicia, enviada al servicio exterior en Madrid; o el caso del hermano de Paloma Valencia, Pedro Agustín Valencia Laserna, quien sin ninguna experiencia ni perfil profesional fue ubicado en el consulado en Miami. También se destacan los nombramientos de Lezsli Kálli como tercera secretaria en la Misión Permanente ante la Organización de Naciones Unidas con sede en Ginebra, Suiza, y Claudia Bustamante, hoy consejera de Relaciones Exteriores en el Consulado en Orlando, EE. UU.

Así pues, el Canciller Carlos Holmes Trujillo tendrá que dar explicaciones sobre varios nombramientos de políticos del uribismo “purasangre” en el servicio exterior. Nombramientos que para Sanguino tienen la consistencia de una mermelada diplomática para pagar los apoyos políticos en la campaña presidencial o durante el primer año del gobierno Duque.

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