El Gobierno Nacional informó que César Mauricio Velásquez, embajador de Colombia en el Vaticano, seguirá en el cargo.
Pese a la orden que la Corte Constitucional le ordenó a la Procuraduría General tramitar y dar respuesta a una queja por injuria interpuesta por el expresidente de la Corte Suprema de Justicia, César Julio Valencia Copete, en contra del exjefe de prensa de Presidencia y actual embajador de Colombia ante el Vaticano, César Mauricio Velásquez, la canciller María Ángela Holguín dijo que de momento sólo hay una indagación preliminar.
En ese sentido, recordó que fue él mismo quien de manera voluntaria fue y dio una declaración ante las autoridades. Sin embargo, la ministra es enfática en advertir que “en el momento que haya una investigación formal se retirará de la embajada” a Velásquez.
Igualmente, en diálogo con La W, consideró que en este caso debe ser tenida en cuenta “la presunción de inocencia y la vida pasada”. “Ha sido una persona recta en todas sus actuaciones y tampoco queremos pasar por encima de la presunción de inocencia”, aseguró.
Y recalcó: “Estén seguros que en el momento que haya algo más que una simple declaración, el embajador volverá al país”.
La orden de la Corte a la Procuraduría
El pasado miércoles, con una votación de 3 a 1, la Corte Constitucional le ordenó a la Procuraduría General tramitar y dar respuesta en las próximas 48 horas a una queja por injuria interpuesta por el expresidente de la Corte Suprema de Justicia, César Julio Valencia Copete en contra del exjefe de prensa de Presidencia y actual embajador de Colombia ante el Vaticano, César Mauricio Velásquez.
En la queja interpuesta por el exmagistrado se señalaba que Velásquez emitió un comunicado en el que señalaba que César Julio Valencia Copete era “investigado” por haber dicho que el entonces presidente Álvaro Uribe Vélez lo había llamado con el fin de preguntarle sobre los procesos que se adelantaban en el alto tribunal contra algunos congresistas, principalmente el senador Mario Uribe, por la llamada parapolítica.
En la queja se manifestaba que el expresidente de la Corte Suprema de Justicia había “afirmado mentirosamente” la existencia de dicha llamada. Por lo que Valencia Copete le pidió en ese momento a la Procuraduría General que investigara a Velásquez por abuso de autoridad al utilizar una institución y bienes del Estado a favor del Presidente y para deshonrarlo.