El ministro de Defensa, Juan Manuel Santos, no va a renunciar. Al menos, no lo hará en los próximos quince días. Eso le aseguró a El Espectador desde Washington, en donde estuvo esta semana cumpliendo importantes citas con altos funcionarios de la Administración de Barack Obama.
Para confirmar la seriedad de sus palabras, el Ministro reveló su agenda del próximo mes: entre el 9 y 10 de marzo, Santos estará en Santiago de Chile para constituir el Consejo Suramericano de Defensa, instancia permanente de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur). Y luego, viajará a Brasil para una cumbre de comandantes de Fuerzas Militares. Después de esas importantes citas, la agenda estará abierta.
En entrevista con este periódico, Santos le bajó el tono a la tormenta que armó cuando aseguró que “el DAS requiere una cirugía profunda (...) el paciente está demasiado enfermo y de pronto es mejor darle cristiana sepultura”. Estas palabras le merecieron una rectificación desde el Palacio de Nariño y despertaron los rumores de su mala relación con el presidente Álvaro Uribe.
¿Por qué afirma que en el viaje a Washington le fue tan bien?
Sentamos unas bases muy sólidas para continuar con nuestra relación estratégica y muy constructiva con la nueva administración del presidente Obama.
¿Cómo es eso de que algunas bases militares colombianas podrían reemplazar la base estadounidense de Manta?
Lo que estamos negociando es un acuerdo de cooperación militar para fortalecer y profundizar lo que ya existe y, dentro de ese marco, estamos estudiando la ampliación del uso de algunas de nuestras bases.
¿Por qué su propuesta de acabar el DAS causó tanto malestar en la Casa de Nariño?
No sé. Lo único que dije es que entre las múltiples opciones a estudiar hay una lógica y es la posibilidad de liquidar el DAS y construir una nueva agencia de inteligencia, más moderna. Lo dije de una manera muy respetuosa. Dije que se lo consultaría al Presidente cuando regresara a Bogotá, porque considero que eso es fuero del Presidente.
¿Sigue opinando lo mismo?
Este capítulo está cerrado, porque donde manda capitán no manda marinero.
¿Por qué no se lo propuso directamente al Presidente en lugar de hacerlo desde Washington?
Porque en la rueda de prensa me lo preguntaron. Yo respondí lo que creo con toda la franqueza y con la candidez del caso. Estudiar diferentes opciones es casi que una obligación.
¿Cuál es el gobierno o gobiernos extranjeros que, según usted, estarían recibiendo información del DAS?
No puedo decirle eso por razones de seguridad.
¿Si el tema es tan delicado, por qué no lo aclara de una vez?
Las operaciones de contrainteligencia no se cuentan. En esta ocasión, yo respondí, sin dar ningún detalle, a una pregunta que usted misma me hizo.
Con los antecedentes suyos en temas de Venezuela y Ecuador, no podría interpretarse esta declaración como un nuevo ataque verbal a esos países?
Eso es hilar demasiado fino. Yo en ningún momento he nombrado a Venezuela ni a Ecuador.
Varias veces la Casa de Nariño lo ha desautorizado, ¿no le parece muy harto?
Yo no me siento desautorizado. En todos los gobiernos hay diferencias de opiniones, de enfoques, de estilos y eso sale a relucir. Pero con el Presidente hemos estado de acuerdo en lo fundamental.
¿Como están las relaciones con el Presidente?
En estos casi tres años he trabajado de su mano, nuestras Fuerzas Militares han logrado los resultados extraordinarios que hemos visto en los últimos tiempos. Eso gracias al liderazgo y apoyo que hemos tenido del presidente Álvaro Uribe. Por él no tengo sino respeto, admiración y agradecimiento. Lo que pasa es que hay cizañeros que quieren hacer pensar lo contrario. Pero, con el Presidente, hemos decidido hacer lo obvio: no pararles bolas.
¿Será que el Presidente ya le hizo un guiño por debajo de cuerda al ex ministro Andrés Felipe Arias?
Yo soy el Ministro de Defensa y no voy a hablar de temas políticos mientras sea ministro.
Y cuándo va a dejar de ser ministro?
Cuando el Presidente y yo lo acordemos.
Entonces, está clarísimo que se va a lanzar a la Presidencia.
Puede que sí, puede que no.
¿Qué le responde a Germán Vargas Lleras, quien ha dicho que lo está esperando?
Que tenga paciencia, que del afán no queda sino el cansancio. Que en lugar de confrontarnos, más bien trabajemos juntos para seguir sacando adelante este maravilloso país que queremos dejarle a nuestros hijos.
¿Una llave Santos-Vargas?
Ya le dije que no voy a hablar de política mientras sea ministro.
¿Usted cree que las Farc siguen siendo el principal problema de Colombia?
No. El principal desafío de Colombia en el futuro inmediato es la economía; mire lo que está pasando en el mundo entero. Irremediablemente nos va a golpear y de pronto más duro de lo que todos pensamos.
¿Y allí usted cree que tiene una ventaja como candidato?
La economía va a ser un potro muy bravo. Yo estoy en este momento montado en otro que, afortunadamente, estamos domando: el de la seguridad. En su momento habrá que ser muy creativos y tener la capacidad de tomar decisiones difíciles para sacar al país de un problema como el que todos los expertos dicen que se viene.
El ex presidente César Gaviria dice que el Gobierno aún no ha dado las explicaciones necesarias a los “falsos positivos”. ¿No cree que así como los golpes a las Farc le suben puntos, los “falsos positivos” le bajan en sus aspiraciones políticas?
Con todo el respeto que tengo por el ex presidente Gaviria, permítame decirle que lo están informando mal. Ningún gobierno ha tomado decisiones tan contundentes frente a este problema como el del presidente Uribe. Incluso han dicho que se nos fue la mano y que hemos sido tan duros, que hemos afectado la moral de la Fuerza Pública, lo cual es falso. Hay algunos que por razones políticas quieren aplicarle a este tipo de situaciones una lógica perversa que consiste en echarle la culpa a quienes han cogido el toro por los cachos.
Ministro, lo veo más ojeroso de lo usual. ¿Lo está desvelando la decisión de cuándo lanzarse a la Presidencia de Colombia?
A mí lo que me desvela es no haber logrado, todavía, otra ‘Operación Jaque’ para el resto de los secuestrados y no haberle podido evitar las lágrimas a los que aún sufren las secuelas del terrorismo y la violencia.
Esa sí es pura respuesta de campaña política...
No se le olvide que la seguridad democrática es la condición necesaria para el progreso social y económico del país. Todos los logros que el país ha tenido en estos años, son gracias a que hay más seguridad. Eso lo hemos repetido con el Presidente hasta la saciedad. Si le parece de campaña política, es problema suyo.