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25 Jun 2021 - 12:00 p. m.

Colombia en Twitter: menos polarizada de lo que se cree

Así lo concluye un estudio que analizó más de 2,6 millones de trinos durante 2020. Si bien los temas de medio ambiente y corrupción, entre otros, muestran consensos, el Acuerdo de Paz sigue siendo motivo de discordia en la conversación en la red social.
Colombia en Twitter: menos polarizada de lo que se cree
Foto: z_wei

Colombia está menos polarizada en Twitter de lo que se piensa. O al menos en algunos temas, porque lo que tiene que ver con el Acuerdo de Paz sigue generando posiciones radicales en la sociedad. Estas son las principales conclusiones que se desprenden del “Estudio de audiencias sobre polarización para desarrollar narrativas y agendas de reconciliación”, que será dado a conocer este viernes y que fue realizado por Movilizatorio, la plataforma de participación ciudadana e innovación social incubada por Purpose para Latinoamérica, en alianza con la Fundación Ford, la Fundación Santo Domingo y Open Society Foundations. Fueron más de 2,6 millones de trinos analizados, relacionados con la discusión frente a seis grandes temas durante 2020: proceso de paz, protesta social, corrupción, Venezuela, medio ambiente y género y diversidad.

“Este es un compendio de datos muy importante. Es la primera vez que tenemos evidencia acerca de cómo se está desenvolviendo la conversación digital respecto de distintos temas en Twitter. Es un estudio que puede ser un insumo para diferentes propósitos, entre ellos el de comprender cómo funcionan los fenómenos de polarización y manipulación en distintos momentos coyunturales”, explica Juliana Uribe, directora ejecutiva de Movilizatorio. Así las cosas, dentro de los principales hallazgos, se encontró que el tema del proceso de paz, en términos comparativos, es uno de los tópicos más polarizados en el país. Y en concordancia con los datos recogidos, uno de los elementos que se discute más álgidamente tiene que ver con el tribunal de la Justicia Especial para la Paz (JEP).

“A lo largo del año, una de las cuentas de Twitter más mencionadas en la discusión fue la oficial de la Jurisdicción Especial para la Paz (@jep_colombia). Los usuarios, predominantemente, tienen sentimientos de angustia y enojo por el desempeño de la JEP desde la firma del Acuerdo. El principal reclamo es que gasta dinero innecesariamente, es ineficiente, sus decisiones generan desconfianza y debería ser eliminada”, señala uno de los apartados del estudio.

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Según Uribe, lo que se pudo determinar es que hay una sensación en la sociedad colombiana de que Acuerdo de Paz ha fracasado, pero existe marcadas diferencias en el por qué: “Mientras que un grupo le echa la culpa a la JEP y dice que ha protegido a las Farc, otro más progresista piensa que el responsable es el Gobierno, que ha excluido a la exguerrilla y ha promocionado a militares involucrados en violaciones a los derechos humanos. En ese tema sí estamos definitivamente polarizados”.

Y allí se pudieron identificar dos grupos: por un lado, uno que reúne posiciones políticas conservadoras y, por el otro, uno heterogéneo de periodistas, analistas y medios de comunicación. Ambos evidenciaron posturas distintas y distanciadas entre sí. Por otra parte, muchos cuestionamientos recayeron también en el expresidente Juan Manuel Santos: “Aseguran que el legado que dejó el exmandatario, después de la firma del Acuerdo de Paz, ha sido lo peor que le ha podido pasar a las víctimas. Se emplea la narrativa de ‘falsa paz’”.

Para la directora ejecutiva de Movilizatorio, más que intereses políticos en este tema de la paz, que los hay, lo que se ve sonn unas burbujas de conversación entre personas que comparten las mismas ideologías. “Hay una desconexión entre el ala más conservadora y el ala más progresista de la sociedad, cada una de ellas les llega a sus audiencias (…) es como si tuviéramos dos países en el tema de paz, con conversaciones totalmente aparte y teniendo poca interacción los unos con los otros”, explicó.

Por otra parte, las conversaciones sobre protesta social, corrupción y Venezuela no están polarizadas, aunque se puede ver que tienen tendencia a estarlo. Frente al tema de protesta social, Juliana Uribe hace la salvedad de que para 2020 no había suficientes indicadores para concluir que la conversación estaba polarizada, sin embargo, algunos indicadores sugerían su potencial de futura polarización. Se destaca que el 75% de las y los usuarios manifestaron preocupación por la violencia que siguió a las protestas y marchas ciudadanas, así como por la desprotección que sienten por parte de las autoridades.

En relación con la corrupción, la conversación no arrojó polarización porque no existen dos grandes grupos que tengan visiones enfrentadas sobre el tema. El 80% de los usuarios siente nerviosismo ante la situación actual del país, perdiendo cualquier optimismo por el futuro de Colombia y en los gobernantes actuales. “Se palpa desesperanza y una desaprobación general de los gobernantes, ligados a los temas de corrupción”, agrega Juliana Uribe. Y un 23% manifiesta su crítica hacia el sistema judicial, en particular frente a la figura del fiscal general Francisco Barbosa, a quien señalan que “ha llegado a proteger los actos de corrupción y criminalidad, con el fin de proteger a sus compañeros de gobierno”.

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El tema de Venezuela es transversal a otros de opinión pública, y se encuentra presente en los debates sobre paz, salud, empleo, migración y economía. Se destaca que la migración y la xenofobia no dominan la conversación, aunque esta sí es usada para deslegitimar y desprestigiar a adversarios y opositores. Es decir, se utiliza a Venezuela por parte de diferentes influenciadores y de figuras políticas para generar polarización. Las conversaciones sobre medio ambiente, y género y diversidad, son las que producen mayor cohesión entre la ciudadanía. Esta última exhibe un elevado número de nodos desconectados, indicador de no polarización de la conversación.

En este ítem, el tema principal de la conversación (94%) fue la reglamentación del aborto y sus consecuencias para la sociedad. Con dos posiciones: la primera es una mayoría entusiasta respecto de la necesidad de despenalizar el aborto (61%), puesto que lo entiende como un derecho fundamental y una decisión de la mujer. Un segundo grupo, por su parte, argumenta que debe primar el derecho a la vida del bebé y que no hacerlo es un asesinato (29%). Un 10%, ni a favor ni en contra, considera que se debería mantener el aborto para las situaciones excepcionales que actualmente contempla la ley, que no debería ser gratuito y/o que los argumentos de ambas partes son muy confusos para elegir un bando.

La conversación sobre medio ambiente es la más integrada de todas. No obstante, las y los usuarios mostraron preocupación por el Páramo de Santurbán, el fracking, el glifosato y la deforestación causada por la coca. De hecho, el 39% de la gente se considera directamente defensora de la naturaleza. Un 61% de usuarios se encuentran entusiastas por el cuidado del ambiente, pero también nerviosos ante la deforestación acelerada producto del licenciamiento a multinacionales para explotación de recursos naturales. El aumento de la contaminación también ha sido vista con preocupación por algunos usuarios, mientras que otros consideraron que la cuarentena prolongada producto del COVID-19 fue un alivio para el medio ambiente.

Por último, frente al tema de la protesta social, un 92% de las cuentas analizadas no manifiestan una postura a favor o en contra de esta, sino que se enfocan en criticar a la Policía Nacional y al ESMAD. El foco de la conversación, en 2020 como ya se dijo, estuvo relacionado a las acciones violentas cometidas en las marchas ciudadanas (74%). Los usuarios vivieron con nerviosismo el abuso de la Fuerza Pública, que fueron calificadas como asesinas y agitadoras de violencia. El 75% de los usuarios manifestaron preocupación por los hechos ocurridos y la desprotección que sienten ante las autoridades y el apoyo a la Fuerza Públicas representa tan solo un 2.7% de usuarios, con el argumento de que la mayoría de las personas que marchan son vándalos. Cabe destacar también una crítica contra Claudia López por su actitud ante las marchas de ciudadanos. Los usuarios mencionaron que la mandataria es una “represora y mentirosa, que no brindó protección a los ciudadanos que salieron a protestar”.

En líneas generales, el estudio concluye:

- La agenda pública colombiana, en los términos antes descritos, está menos polarizada de lo que podría pensarse.

- En las conversaciones más polarizadas predomina el sentimiento de nerviosismo.

- Las mujeres participan menos en las conversaciones más polarizadas.

- Las conversaciones menos polarizadas giran en torno a temas. En las más polarizadas, por el contrario, predomina la hiper-personalización, es decir, se centran en instituciones o personas.

- Como consecuencia directa de este fenómeno, el debate se centra poco en políticas públicas y mucho en características personales de actores particulares.

- Hay actores que tienden puentes de comunicación entre posiciones opuestas, entre los que podrían destacarse algunos medios de comunicación.

Metodología del estudio

Se analizaron 2′672.641 de tweets y retweets correspondientes a los cuatro trimestres del año 2020.

Para el análisis cuantitativo se emplearon algoritmos no supervisados de clusterización, que permitieron calcular coeficientes de modularidad, modelizar los datos y geolocalizarlos.

Para el análisis cualitativo se empleó el Modelo Circunflejo de las Emociones de Olson, nubes de palabras y análisis de la gramática polarizante en base a un modelo de desarrollo propio.

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