Asimismo, ordenó asignar nuevamente los cargos teniendo en cuenta los mismos escrutinios, pero aplicando un sistema de cifra repartidora diferente al que se aplicó ese día.
Los argumentos del Alto Tribunal para ordenar dicha medida señalan que en la escogencia de los nueve magistrados del Consejo Electoral, el Congreso aplicó mal esa cifra repartidora. Ese día hubo 99 votos por la plancha de la coalición que armaron Cambio Radical y el Partido Liberal; el Partido de la U y el Partido Conservador sacaron 49 votos; la coalición entre Alas-Equipo Colombia y el Polo alcanzó 38 sufragios; y la plancha de Convergencia Ciudadana, 31. El Congreso decidió dirimir por sorteo el empate entre la U y los conservadores, perdiendo la U, al que le tocó quedarse con un solo magistrado.
Sin embargo, la ley dice que la asignación de cargos se debe hacer de acuerdo con las votaciones y en orden decreciente. Eso quiere decir que a la U le correspondían los dos magistrados y al ser la plancha del partido Convergencia Ciudadana la que menos votos sacó (31), el magistrado elegido, Joaquín Plata, no debió llegar al cargo. Todo indica, pues, que la U tendrá un puesto más en el CNE, al que llegaría Óscar Giraldo, antioqueño cercano a la corriente política del fallecido senador Luis Guillermo Vélez.