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Primero fueron los cancilleres de la región quienes tuvieron su primer cruce en la reunión del Grupo de Río que comenzó este jueves y cuya agenda cambió totalmente con la crisis diplomática y el rompimiento de relaciones de los vecinos colombianos.
Carlos Morales Troncoso, canciller dominicano, inauguró la reunión en la que no se ha incluido formalmente el tema del conflicto entre los cuatro países latinoamericanos, pero el ambiente de la cumbre está determinado por la crisis, la presencia de los cuatro presidentes y el eventual papel mediador del Grupo de Río.
"Tengo la confianza de que cada nación aquí representada se siente a la mesa para salvar las diferencias y fortalecer los consensos", dijo Troncoso al inaugurar la sesión.
El ministerio de Relaciones Exteriores de Republica Dominicana abrió la puerta a una posible mediación del presidente dominicano, Leonel Fernández, con el fin de sentar en una mesa de negociación a los mandatarios de Colombia, Álvaro Uribe; Venezuela, Hugo Chávez; y Ecuador, Rafael Correa.
Troncoso destacó los buenos oficios que puede efectuar Fernández por no solo ser un conciliador sino también un mediador natural.
A la cumbre del Grupo de Río asisten también el secretario general de la Organización de Estados Americanos, OEA, José Miguel Insulza, y el secretario general de la Cumbre Iberoamericana, Enrique Iglesias.
Hacia las 3 de la tarde de este jueves partió con rumbo a Centroamérica el presidente Álvaro Uribe quien no ha confirmado cuál será su posición en el encuentro con sus similares de las naciones vecinas.
Por ahora, dentro de la agenda del mandatario que fue dad a conocer por el Palacio Presidencial están reuniones con jefes de Estado de México, El Salvador, Argentina, República Dominicana y Guatemala.
En la declaración, los jefes de Estado y de Gobierno del Grupo de Río darán a Colombia y a México la bienvenida a las iniciativas de ambos países para coordinar los grupos de trabajo sobre energía y desastres naturales, respectivamente.
Aún así, no se descarta la idea de que Colombia presente una propuesta para que en Latinoamérica se establezca un "paso en caliente de frontera", con el fin de que los países vecinos permitan la persecución de los terroristas en sus territorios, pero con una previa autorización del gobierno local.
Esta idea es contemplada con el Ejecutivo colombiano, como parte de su estrategia de pedir en el Grupo de Río la cooperación y el acompañamiento internacional en la lucha contra el terrorismo.
El encuentro de cancilleres y mandatarios se desarrollará primordialmente este viernes, entre la búsqueda de una salida a la crisis diplomática que por el momento pasan Colombia, Ecuador y Venezuela.