20 Feb 2021 - 2:00 a. m.

Descentralización, el aporte de Carlos Holmes Trujillo en la Constitución

Tras 30 años de promulgada la Constitución de 1991, recordamos a 10 destacados constituyentes que no nos acompañan hoy, pero que aportaron sus ideas a la construcción de la norma de normas que rige la vida política, social y cultural de Colombia.

“Como coautor de la Constitución tengo un compromiso de fondo con la descentralización, las regiones de Colombia y su fortalecimiento”. En estos términos, el fallecido ministro de Defensa, Carlos Holmes Trujillo, resumía sus aportes y contribuciones a la carta magna de 1991. En medio del proceso que dio nacimiento hace 30 años al pacto político y social que rige hoy a Colombia, el exfuncionario fue elegido como una de las cabezas de las listas del Partido Liberal y desde su trinchera, abanderó la descentralización de Colombia con miras a fortalecer la autonomía de las regiones y alcanzar la tan anhelada mejor distribución del poder político y administrativo.

Fue de tal calibre esa bandera, que el propio artículo primero consagra que “Colombia es un Estado social de derecho, organizado en forma de República unitaria, descentralizada (y) con autonomía de sus entidades territoriales”.

Trujillo sacaba pecho porque, a diferencia de otros políticos, solo participó en dos procesos electorales en su vida: los comicios para ser alcalde de Cali y su rol en la Asamblea Nacional Constituyente. “Mi participación electoral tuvo que ver con dos procesos muy coyunturales y con sentido histórico. De resto, nunca fui siquiera candidato al Congreso”, dijo a la revista Bocas en mayo de 2019.

El analista político Héctor Riveros recordaba, tras el fallecimiento del exministro del gobierno de Iván Duque, que Trujillo, en representación del Partido Liberal, defendió muchas de las propuestas que presentó el gobierno de César Gaviria sobre la Corte Constitucional.

“Su principal aporte fue en el tema territorial. Fue el que puso el voto programático, es decir, que los alcaldes y gobernadores tenían que inscribir un programa previo en el momento de su elección y como consecuencia de eso se pudiera desatar la revocatoria del mandato”, aseguró Riveros a Noticias Caracol.

Trujillo García, que nació en Cartago (Valle del Cauca) y que siempre se declaró honrado de haber “participado en la redacción de nuestro estatuto fundamental”, insistía en que la columna vertebral de la Constitución era la democracia participativa y que la Asamblea fue muy insistente en consagrar controles en el sistema de pesos y contrapesos.

“La Asamblea Nacional Constituyente fue un escenario muy importante donde se logró darle vida a muchas cosas que anhelaban los colombianos desde años atrás. Quiero volver al espíritu original de la descentralización que defendí como Constituyente (…) Siempre he defendido la democracia participativa y contribuí a su consagración en Constitución como constituyente”, aseguraba el también consejero de Paz y precandidato presidencial.

Precisamente, estas declaraciones se dieron al fervor de las elecciones de 2018, mientras el Centro Democrático definía el candidato con el que apostarían para llegar a la Casa de Nariño y que finalmente se concretó con Iván Duque. “Mi Gobierno será descentralista (…) La Constitución tiene marcos flexibles que se ajusten a las particularidades de cada región de Colombia para conseguir su desarrollo”, declaraba Carlos Holmes Trujillo en ese entonces.

Al hacer un recuento y una evaluación de su papel como constituyente, a propósito de los 25 años de la carta magna, Trujillo recordaba en 2016 en una columna publicada en el portal Periódico Debate, que los reclamos de los colombianos de principios de los 90 pasaban por “dejar atrás el centralismo agobiante, consagrar la democracia de participación y reformar el poder judicial”.

Destacó también la defensa del pluralismo como “un sentimiento ampliamente compartido”, por lo que concluía que la Constituyente “reflejó la heterogeneidad que distingue a Colombia”. Adicionalmente, que las decisiones adoptadas cambiaron muchas instituciones y “se incorporaron principios, derechos y mecanismos nuevos para defenderlos y hacerlos eficaces; se le dio cabida a la descentralización; los colombianos quedaron con muchas herramientas en su poder para decidir por sí mismos, y la justicia cambió en su estructura y posibilidades”.

Para el exministro, cada una de esas reformas no eran cosméticas, sino que de fondo estaban pensadas para “estructurar una nueva visión de Estado”. No obstante, insistía también en que sería un proceso que demandaría tiempo para la “maduración y consolidación de las instituciones nuevas”.

Por último, y en línea con el trabajo político de derecha que marcó su última década, Carlos Holmes Trujillo advertía que “la Carta del 91 había sido desguazada” por cuenta del Acuerdo de Paz con las Farc. “Es mucho lo que puede decirse en este momento, pero a la luz de lo que está sucediendo hoy bueno es hacer énfasis en que aquel proceso fue posible gracias a un gran acuerdo político que contó con la bendición del pueblo, el ejecutivo y el poder judicial”, precisaba en la columna en

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