El trino de la diputada Ángela Hernández y la respuesta de la actriz porno Amaranta Hank

La dirigente santandereana dijo que "la pornografía es una pandemia, que intoxica la mente, divide las familias y destruye la sociedad”. Hubo reacciones de todo tipo, entre ellas la de la actriz cucuteña que le pregunta: "¿Usted comprende o entiende qué es el porno?".

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* Redacción Política
21 de septiembre de 2018 - 12:36 a. m.
La diputada Ángela Hernández y la actriz porno Amaranta Hank.  / Twitter
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Ángela Hernández, la diputada santandereana que se define a sí misma como defensora de la familia y se reconoce practicante de la fe cristiana (pertenece a la iglesia evangélica Plenitud de Vida), y admiradora del exprocurador Alejandro Ordóñez y del expresidente Álvaro Uribe, no deja de generar polémica en las redes sociales. Antes fue por haber trinado en su cuenta de Twitter una fotografía en compañía de varios hombres que, según lo escrito, “algún día tuvieron confundida su sexualidad” (eran gais), y hoy, “gracias a dios y su poder han podido recuperar su identidad”. O porque organizó marchas en defensa del modelo tradicional de familia.

Ahora, un nuevo mensaje en esa red social ha traído reacciones de todo tipo, hay que decirlo, a favor y en contra, esta vez relacionado con la pornografía. “La pornografía es una pandemia, que intoxica la mente, divide las familias y destruye la sociedad”, escribió.

Y entre quienes le respondieron están, por ejemplo, la actriz porno colombiana Alejandra Omaña, conocida como Amaranta Hank, quien señaló: “O usted ha visto tanta pornografía y tuvo malas experiencias con ella para adoptar esa postura, o habla de algo que no conoce y esa es solo característica del torpe. Manfred Max Neef habló de la diferencia de entender y comprender. ¿Usted comprende o entiende qué es el porno?”.

Por supuesto, hubo otras respuestas y de todos los calibres. Su esposo, Jefferson Vega, que se define en su perfil de Twitter como campesino, veterinario, provida y conservador, la respaldó diciendo que “la pornografía es el alimento de los depravados sexuales y los violadores de niños”, mientras que Jesús Ramón Gómez, psicólogo y experto en familia, agregó: “La pornografía es un negocio que genera adicción, promueve tendencias perversas y rompe la moral. Hecha está a nombre de la ‘libertad’ produce esclavitud. Y más lamentable aún, aparece disimulada en casi todos los medios de comunicación afectando hasta el más pequeño niño”.

En la orilla contraria se pueden leer mensajes como el de Carolina Mejía, contadora pública araucana, quien escribió: “Yo, por el contrario, considero que la verdadera pandemia son las religiones y sus instituciones que, se enriquecen con la fe de la humanidad”. O el de Nicolás Moreno: “Quisiera que me argumentara cómo alguien que ve porno se divide de su familia, cómo destruye la sociedad alguien que se masturba en su cuarto viendo porno. La sociedad se destruye por personas que se creen superiores a los demás y se creen con el poder de juzgar a los demás”.

Sea como sea, la diputada Hernández está una vez más en el centro de la polémica. Como cuando impulsó en su departamento la campaña del No al plebiscito por la paz del gobierno de Juan Manuel Santos o implementó toda una cruzada contra los manuales de convivencia, las famosas “cartillas de ideología de género”, de la entonces ministra de Educación Gina Parody. Según sus palabras, lo que se quería era promover que los niños fueran vestidos de niñas a los colegios e imponer costumbres y actitudes de la comunidad LGBTI, llegando incluso a sugerir que los homosexuales eran “zoofílicos e indecentes”. Su partido, la U, tuvo que abrirle una investigación por discriminación, que terminó en nada.

En mayo pasado, la diputada anunció que se iba del país rumbo a Estados Unidos, denunciando amenazas de muerte. "Es un problema que acarreamos desde que decidimos dar esa lucha por defender a las familias, la educación y la inocencia de los niños. Las amenazas vienen de algunos activista LGBTI, hay que aclarar que no son todos hay unos muy queridos pero otros muy intolerantes”, explicó. 

 

 

Por * Redacción Política

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