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30 May 2022 - 3:03 a. m.

Las movidas de los perdedores para definir al presidente

La derecha, el centro, las estructuras y los partidos tradicionales fueron los grandes derrotados. ¿Cómo pueden desequilibrar la contienda?
Felipe García Altamar

Felipe García Altamar

Periodista Político.
A Gutiérrez no le alcanzaron los 5 millones de votos que obtuvo para pasar a segunda vuelta.
A Gutiérrez no le alcanzaron los 5 millones de votos que obtuvo para pasar a segunda vuelta.
Foto: Mauricio Alvarado Lozada

El gran derrotado de estas elecciones fue el establecimiento. Colombia decidió ayer que la segunda vuelta se disputará entre dos opciones con un marcado discurso de cambio y que están lejos de los grandes estructuras políticas que tenían a Federico Gutiérrez como su gran apuesta. La candidatura del Equipo por Colombia, tenía el apoyo de políticos de trayectoria como David Barguil, Alejandro Char, Enrique Peñalosa o Dilian Francisca Toro, y también contaba con la fuerza de los tres expresidentes que se han metido de lleno a las últimas elecciones del país: Álvaro Uribe, Andrés Pastrana y César Gaviria, a quienes se puede señalar como los otros grandes derrotados de la jornada.

Y es que se supone que a Gutiérrez le tenían que mover apoyos maquinarias de peso como las del Caribe y, de forma oficial, las de los tradicionales partidos Conservador y Liberal, que fueron la segunda y tercera fuerzas más votada en las pasadas elecciones legislativas. A pesar de eso, perdió en los siete departamentos de la región Atlántica, que hace cuatro años apoyaron en su mayoría la aspiración de Iván Duque. Tras los comicios de este domingo, también salieron derrotados partidos como la U y el MIRA, empeñados en mover una candidatura que no superó el 25 %.

En su discurso final, Gutiérrez aceptó la derrota y dejó claro su camino para la segunda vuelta. El exalcalde de Medellín, tras agradecer a sus votantes, manifestó que para él y su fórmula presidencial, Rodrigo Lara Sánchez, siempre estará Colombia por encima de sus intereses personales. Consciente, como dijo, de que su posición puede ser decisiva para definir al próximo presidente, anunció su apoyo a Rodolfo Hernández. “No he hablado con Rodolfo, ni necesito hacerlo, y quiero expresar públicamente que nosotros no queremos perder el país y que no vamos a poner en riesgo el futuro de Colombia, de nuestras familias y nuestros hijos”, mencionó el candidato al reconocer la derrota.

Otro candidato que desde anoche definió su posición fue Enrique Gómez. El aspirante del Movimiento de Salvación Nacional, que reconoció que los grandes vencidos de la primera vuelta fueron los partidos tradicionales y les hizo un llamado a renovar su forma de hacer política, manifestó su apoyo total a Hernández porque, a su modo de ver, es la única carta para “frenar la dictadura socialista”. Y aunque apenas superó los 50.000 votos, con los que poco podrá negociar, dijo que su adhesión se hará “sobre la base de un mínimo programático”.

El centro, aunque era previsible por los resultados de la consulta del 13 de marzo y las encuestas, se consolidó como la gran decepción de las elecciones de 2022. Si bien en la consulta que ungió a Sergio Fajardo como el aspirante de la Coalición Centro Esperanza alcanzó 2,2 millones de votos, ayer el centro no superó los 900 mil apoyos. Es un descalabro a todas luces si se tiene en cuenta que hace cuatro años, el exgobwrnador de Antioquia obtuvo 4,5 millones de sufragios.

Fajardo no cantó su voto y durante su discurso la única referencia que hizo a la segunda vuelta es que “las dos personas que encabezan las elecciones representan un cambio”. No obstante, hay que recordar que fueron múltiples los coqueteos entre este y Rodolfo Hernández e incluso estuvo muy cerca una alianza entre ambos.

No obstante, desde el centro también llegarán varios votos al Pacto Histórico. Solo basta recordar el guiño que hizo Alejandro Gaviria a la candidatura de Gustavo Petro y que en las semanas previas a la primera vuelta presidencial, varios congresistas y militantes de partidos de centro decidieron declinar su apoyo a Fajardo para irse con Petro. Así las cosas, mientras la derecha y parte de los partidos tradicionales se irán de forma decidida con Hernández, en el centro podría estar la clave para desequilibrar la segunda vuelta.

Felipe García Altamar

Por Felipe García Altamar

Bogotano. Periodista de Uninpahu. Vinculado a El Espectador desde 2014. fgarcia@elespectador.com
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