A las 4:00 de la tarde, en pleno cierre de las urnas, el teatro Royal Center, en el corazón de Chapinero, se vistió de esperanza. La música rompió el silencio. Primero, “Latinoamérica”, de Calle 13: “Aquí se respira lucha, yo canto porque se escucha”. Después, “¿Por qué no se van?”, de Los Prisioneros, y el Himno de la Guardia Indígena.
Gánale la carrera a la desinformación NO TE QUEDES CON LAS GANAS DE LEER ESTE ARTÍCULO
¿Ya tienes una cuenta? Inicia sesión para continuar
Minutos después entró el público, cerca de 3.000 personas, y el piso rojo desapareció entre zapatos prestos a celebrar. Tres horas antes, cuando el personal de logística apenas pegaba en la entrada el cartel de letras negras que decía “general”, un hombre gritaba “Solo Cepeda hp”.
El primer boletín de la Registraduría, con el 0,09 % de las mesas informadas, mostraba una pequeña ventaja de Iván Cepeda frente a Abelardo de la Espriella. “Se vive, se siente, Cepeda presidente”, “Iván, Iván, Iván Cepeda va a ganar”. Con los siguientes informes, que mostraban la delantera de Abelardo de la Espriella, volvió el silencio.
Cuando los boletines recortaban la diferencia de Cepeda con el abogado, el ánimo volvió. El Royal Center se movía al ritmo del “sí se puede” y del “no pasarán” a todo pulmón. De fondo, la transmisión de RTVC Noticias. El público gritando con los resultados preliminares de departamentos como Nariño y Chocó, en donde arrasó el Pacto Histórico.
Visualizaciones: Mapa Electoral 2026: así votó Colombia en la segunda vuelta presidencial 2026
La diferencia de menos de 300.000 votos que mostró el preconteo no diluyó la esperanza. Aunque los datos de la Registraduría mostraban que Iván Cepeda —el hijo del senador asesinado Manuel Cepeda, un hombre que ha dedicado su vida a la defensa de las víctimas del conflicto armado, el adversario judicial más visible del expresidente Álvaro Uribe y quien busca continuar con el proyecto político de Gustavo Petro— no sería el presidente, los seguidores no dejaron de celebrar.
Al inicio, el Pacto Histórico esperaba cerrar la jornada con una escena similar a la de hace cuatro años. El 19 de junio de 2022, Gustavo Petro recibió en el Movistar Arena los resultados de las elecciones. Un total de 11,2 millones de votos, que marcaron una diferencia de 700.600 votos frente al ingeniero Rodolfo Hernández, le permitieron al líder del Pacto Histórico pronunciar la siguiente frase frente a cerca de 14.000 seguidores: “Me llamo Gustavo Petro y soy su presidente”. En esa misma tarima, minutos antes, la hoy vicepresidenta Francia Márquez celebró la llegada del gobierno “de los nadies y de las nadies de Colombia”.
Pero la escena de este domingo no se pareció a esa. Primero, manos que no aplaudían, que iban a la barbilla, a la boca, a los ojos. A enrollar el cabello, a escribir en el celular palabras de aliento en medio de la derrota. Después, el chispazo, el ánimo, la euforia.
Como leña para el fuego fueron los trinos en los que el presidente Gustavo Petro aseguró que todavía “no se puede proclamar ninguno presidente”. Desde ese momento, cambió el tono en la sede de campaña. “Aquí no se rinde nadie, ni nos afligimos ni nos aflojamos”, dijo al micrófono un miembro del Pacto Histórico, mientras el público alentaba la impugnación de las mesas. “Escrutinio” y “a Corferias”, fueron algunas de las arengas.
A las 6:20 de la tarde subieron a la tarima los miembros del Pacto Histórico. El público recibió entre gritos, aplausos, y en algunos casos lágrimas, a Aida Quilcué e Iván Cepeda. El candidato agradeció a sus votantes, a su equipo de trabajo y a su fórmula vicepresidencial. Aseguró que el preconteo es un dato no oficial, explicó que los testigos electorales están impugnando 33.000 mesas en todo el país y prometió que su partido reconocerá el resultado del escrutinio.
“Gracias al Pacto Histórico, la más importante fuerza política del país (…) no hemos salido a vender un producto, sino a convocar al pueblo colombiano a la movilización política”. Cepeda se refirió al intervencionismo extranjero, defendió que su campaña ha sido ética y resaltó los logros del gobierno de Gustavo Petro.
Le puede interesar: Él es Abelardo de la Espriella: el “outsider” que ganó la Presidencia
“El pueblo unido, jamás será vencido”, “Cepeda, amigo, el pueblo está contigo”, “Petro, Petro”, gritaban sus seguidores. Cepeda cerró su intervención con dos mensajes. El primero fue la promesa de que no permitirá que “retrocedan las conquistas sociales” de los últimos cuatro años. “Estamos muy curtidos en Colombia, somos una fuerza resistente”.
El segundo es que está abierto al diálogo, teniendo en cuenta que el preconteo mostró un país dividido: con el 99,99 % de las mesas informadas, Cepeda tuvo 12,7 millones de votos y De la Espriella, 12,9 millones. El candidato del Pacto Histórico cerró con una frase de Salvador Allende: “¡La historia es nuestra y la hacen los pueblos!”.
Seis horas antes de subirse a la tarima en el Royal Center, vestido con la misma camisa blanca cuello mao y un cárdigan azul rey, Cepeda votó en la mesa siete del colegio San Lucas de Kennedy, acompañado de María José Pizarro, María Fernanda Carrascal, Gabriel Becerra, Carlos Carrillo, Inti Asprilla, Susana Muhamad y otros miembros del Pacto Histórico. En ese momento, con tono sereno, defendió que su campaña fue limpia, transparente y honesta e invitó a la ciudadanía a respetar la democracia.
Al final de la intervención, posó para la foto cruzando las puntas del dedo pulgar y el índice para formar el “corazón coreano”. En las últimas semanas, Cepeda y el Pacto Histórico acogieron este símbolo, usado por los fanáticos del k-pop, en medio de una estrategia para conectar con los más jóvenes en la recta final de la campaña.
El ambiente en la campaña cambió radicalmente desde el pasado 31 de mayo, cuando se frustró la meta de ganar la presidencia en primera vuelta. Ese día, desde el Salón Rojo del Hotel Tequendama, el Pacto Histórico recibió un resultado que no cumplía sus expectativas: Abelardo de la Espriella logró 10,3 millones de votos, 670.000 votos más que Cepeda.
“No podemos perder el ánimo. El fascismo no se derrota con tristeza”, dijo ese día al micrófono una seguidora del Pacto Histórico. En los 21 días siguientes, el candidato, su equipo y aliados se enfocaron en la remontada. Ante la necesidad de convocar a sectores de centro, el primer gran movimiento fue el freno a la apuesta de hacer una Asamblea Nacional Constituyente para aprobar las reformas sociales a las que el Congreso no les dio el visto bueno. En el camino, Cepeda presentó el nuevo programa de gobierno matizando algunas de las propuestas que espantaban al sector privado y redobló el esfuerzo en redes sociales.
Pasadas las 7:00 de la noche de este domingo, los seguidores de Cepeda dejaron el Royal Center, pero no la esperanza de que su candidato, después del escrutinio, podría ser presidente.
👉 Lea más sobre el Congreso, el gobierno Petro y otras noticias del mundo político.
✉️ Si tiene interés en más temas políticos o información que considere oportuno compartirnos, por favor, escríbanos a cualquiera de estos correos: hvalero@elespectador.com; aosorio@elespectador.com; dortega@elespectador.com; mbarrios@elespectador.com; lmejia@elespectador.com; ntorres@elespectador.com o jsperez@elespectador.com.