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¿Cuál es su mayor motivación para ser congresista de Colombia?
Seguir trabajando a favor de los colombianos, en la defensa de la democracia, en la garantía de los derechos fundamentales, como la vida, la salud, el derecho a creer y sobre todo en la protección de los más vulnerables, los niños, niñas y adolescentes y las mujeres. En adelantar acciones que ataquen el flagelo de la violencia que sufren estas poblaciones y en garantizar el derecho a una alimentación saludable.
¿Ha tenido alguna investigación disciplinaria, administrativa o penal?
No.
De obtener la curul, ¿cuál será su principal proyecto en el Congreso?
Lograr la aprobación de la Ley “Con los Niños No Te Metas”, una iniciativa a través de la cual se busca prohibir las cirugías y tratamientos hormonales de cambio de sexo en menores de edad, y de esta manera proteger integralmente la inocencia, salud y formación de los niños y adolescentes y que crezcan sin presiones ni decisiones tempranas que afecten su desarrollo físico y emocional. Ya lo he presentado dos veces sin que surta todo el trámite para su aprobación, por eso en el próximo periodo ese será uno de mis principales retos. Adicional a esto trabajaré para lograr la creación del Ministerio de la Familia, que desde 1994 ha estado en la agenda del Congreso, para articular todos los programas a favor de la niñez, la mujer y las políticas sociales a favor de las familias.
A su criterio, ¿cuál es el principal problema de Colombia y cómo cree que puede solucionarse?
La atención en la salud, el sistema de salud está en crisis, la falta de medicamentos y la demora en la asignación de citas y realización de procedimientos, está poniendo en riesgo la vida de los colombianos. Lo que he venido proponiendo desde el año pasado, en la Comisión Séptima, es que exista un sistema mixto en el país donde el aseguramiento en riesgo en salud esté en cabeza de las Gestoras de Salud y Vida y el aseguramiento financiero esté a cargo del Estado. Necesitamos retomar lo bueno que tiene el sistema de salud en Colombia y cambiar la forma como se ha venido administrando.
¿Apoyaría o no un proceso de asamblea constituyente y cómo justifica su postura?
No apoyaría un proceso de asamblea constituyente en Colombia porque ya contamos con la Constitución de 1991 que es sólida, moderna y garantista, que consagra de manera amplia los derechos fundamentales, define claramente el modelo de Estado Social de Derecho, nos brinda a todos los colombianos el respeto de las tres ramas del poder público y la defensa de la institución democrática.
¿Acompañaría o no que en el país se reviva la figura de la reelección presidencial inmediata o que se extienda el periodo presidencial?
Colombia en este momento no requiere de la reelección presidencial inmediata ni la ampliación del periodo presidencial, lo que necesita es fortalecer el respeto por las instituciones y la alternancia en el poder.
¿Le daría respaldo o continuidad a la política de paz total?
Todas las acciones que lleven a la paz y a la protección de la sociedad civil son bienvenidas, sin embargo este tipo de propuestas deben estar acompañas de muestras de paz, de un cese de actividades contra la sociedad civil y los integrantes de la Fuerza Pública. Además debe ser una política que sancione a los violentos, donde haya justicia para quienes cometen delitos y no se premie su accionar.
¿Está de acuerdo con que el Gobierno realice diálogos con grupos ilegales?
Claro que sí, yo hago parte de la Comisión de Paz, donde promovemos el diálogo, y apoyamos los escenarios de facilitación y mediación en los conflictos internos en Colombia, pero es fundamental que haya voluntad de paz por parte de los grupos armados y que detengan su accionar para que puedan avanzar esos diálogos, de lo contrario no se estaría generando ningún resultado.
¿Apoya o rechaza la legalización de algunas drogas ilícitas, como la marihuana y otras, que incluya su producción y consumo?
No apoyo la legalización de ninguna sustancia ilícita, porque esto afecta la salud y seguridad de los colombianos y pone en riesgo a los niños, niñas y adolescentes, quienes pueden quedar expuestos con este tipo de medidas. Además, el consumo de estas sustancias ha generado dolor y muerte en nuestro país y no podemos patrocinar sustancias que afecten la integridad de las personas.
¿Está o no de acuerdo con la eutanasia?
No estoy de acuerdo, la vida es un derecho constitucional y soy defensora de la vida desde la concepción, hasta su muerte natural, ninguna acción del ser humano debe acabar con este derecho.
¿Se requiere o no otra reforma tributaria?
Sí se requiere una nueva reforma tributaria, pero con un enfoque completamente distinto al del gobierno actual. Debe ser una reforma orientada a reducir la carga impositiva, mejorar los mecanismos de recaudo y fortalecer la eficiencia fiscal, con cuentas reales y responsables, orientada al crecimiento económico y la generación de empleo.
¿El salario de los congresistas y otros funcionarios del Estado debe reducirse?
Considero que debemos partir de la base de que todos somos trabajadores y que el salario de los congresistas y de los altos funcionarios del Estado puede y debe revisarse, pero debe ser de manera técnica y responsable. Cualquier eventual disminución debe hacerse respetando las normas laborales vigentes y garantizando un trato igualitario entre las 3 ramas del poder público, evitando decisiones aisladas o improvisadas que afecten la institucionalidad y sean populistas.
¿Está de acuerdo con que las iglesias paguen impuestos como el de la renta?
Quiero hacer una claridad, las iglesias pagan impuesto de renta por las actividades de carácter comercial que desarrollan, sin embargo debo ser enfática en que las entidades religiosas gozan de un régimen especial de protección constitucional desde la Constitución del 91, el cual fue desarrollado por la Ley Estatutaria 133 de 1994. Las actividades estrictamente religiosas se encuentran excluidas del pago de impuestos en atención a la función social que cumplen, especialmente en territorios donde el Estado no llega de manera efectiva. Esta protección responde a su naturaleza no lucrativa y al reconocimiento de su aporte social, comunitario y solidario, cuyo desconocimiento afectaría el equilibrio y la cohesión social del país.
¿Haría alguna modificación al sistema político colombiano?
Sí haría una modificación al sistema político, particularmente en la Cámara de Representantes, reduciendo el número de curules. Esto implicaría revisar el umbral poblacional y la fórmula actual de asignación por departamento, ajustando el número de representantes a criterios más racionales y eficientes. El objetivo es fortalecer la representación sin sobredimensionar el Congreso, garantizando un uso más responsable de los recursos públicos y una mayor legitimidad del sistema.
¿Qué propuesta concreta tiene para garantizar la paridad y los derechos de la mujer?
Fomentar más espacios de formación, las mujeres deben capacitarse en diferentes áreas para que puedan tener mayores oportunidades en distintos ámbitos de la sociedad, hay muchos programas gratuitos a través de los cuales las mujeres pueden recibir herramientas que les permitan capacitarse y generar más y mejores ingresos. Justamente me encuentro trabajando en la construcción de una red de mujeres cristianas que tienen incidencia en las comunidades, a fin de que participen en los programas de formación del Estado, y de esta forma se fortalezca su trabajo en los territorios y se transformen las familias.
La corrupción es un problema de primer orden en el país, ¿cuál es su propuesta concreta para hacerle frente a este flagelo y lograr resultados?
La lucha contra la corrupción, es uno de los flagelos más graves que enfrenta el país, el cual debe asumirse con seriedad y decisión desde dos frentes complementarios, la educación y la veeduría con control ciudadano. La educación atiende un problema de fondo, porque es allí donde se forman los valores, el respeto por lo público y la conciencia de que los recursos del Estado pertenecen a todos los colombianos y no a unos pocos. Pero este esfuerzo por la formación debe ir acompañado de un control pronto y real, fortaleciendo la veeduría y el control ciudadano mediante mecanismos claros y una plataforma transparente, de fácil acceso y en tiempo real, que permita vigilar la ejecución de los recursos públicos y exigir resultados y responsabilidades.
Las encuestas señalan que por lo menos tres de cada cuatro colombianos tienen una imagen desfavorable del Congreso. ¿Qué haría para contrarrestar esa postura negativa?
Lo que he venido haciendo, trabajar y mostrarle resultados a los colombianos, soy autora de 15 leyes y pertenezco a 22 comisiones, lo que demuestra que el Congreso sí trabaja por el bienestar de los colombianos. Es lo que debemos hacer como legisladores, cumplir con nuestra función de hacer leyes y hacer control y seguimiento a las problemáticas que enfrentan los colombianos.
¿Qué debe hacer Colombia con el manejo de las relaciones diplomáticas con Estados Unidos y Venezuela?
Primero, ser mesurados y responsables con cada pronunciamiento, porque detrás de eso está en riesgo la economía de los colombianos. Estados Unidos es el principal socio comercial de Colombia y una posición del gobierno puede afectar a las más de 3.000 empresas colombianas que exportan productos a este país y que representan más de 12 mil millones de dólares cada año. Con Venezuela, defender la democracia, allí el régimen ha violentado los derechos humanos, y la muestra de ello la tenemos en nuestro país, donde han llegado más de 2 millones de venezolanos.
¿Cómo y con quiénes (particulares y/ privados) está financiando su campaña y cuánto le cuesta ese proceso?
Con recursos familiares y con créditos personales. Estimo que este proceso tendrá un costo de 500 millones de pesos.
¿A quién respalda y por qué para la campaña presidencial?
Voy a respaldar al mejor candidato, el cual debe ser estadista, tener un conocimiento del territorio y la capacidad de construir país, fortalecer las instituciones y corregir el rumbo que ha tomado Colombia. Estamos dispuestos a respaldar una alternativa seria, responsable y comprometida con la democracia, con restaurar la seguridad y el desarrollo del país.
De forma concreta, ¿qué política del presidente Gustavo Petro debería seguir después del 7 de agosto de 2026 y cuál tendría que acabarse? ¿Por qué?
Después del 7 de agosto de 2026 considero necesario impulsar una reforma al sistema de salud, pero no bajo el modelo impuesto por el actual gobierno. Colombia requiere una reforma construida con consensos, que escuche a los pacientes, a los trabajadores de la salud, a los prestadores y a las entidades territoriales, y que fortalezca el acceso, la calidad y la sostenibilidad del sistema sin poner en riesgo la atención de los ciudadanos ni politizar la salud. Por otro lado, deben eliminarse los fundamentos con los que se creo la política de “paz total”, que ha demostrado ser una guerra total. Esta estrategia ha fortalecido a los grupos criminales, incrementado la delincuencia y otorgado más garantías a los violentos que a los ciudadanos honestos. Además, ha significado un despilfarro de recursos públicos que ha beneficiado a las estructuras criminales como las disidencias de las FARC, el ELN y el Clan del Golfo, debilitando la seguridad y la autoridad del Estado.
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