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¿Cuál es su mayor motivación para ser congresista de Colombia?
Renovación política y desarrollo económico.
¿Ha tenido alguna investigación disciplinaria, administrativa o penal?
No.
De obtener la curul, ¿cuál será su principal proyecto en el Congreso?
Gradualidad de la formalización empresarial en Colombia para que pasar de la informalidad a la formalidad sea barato y paulatino y no costoso y abrupto como sucede hoy, lo que ha llevado a que la inmensa mayoría de las empresas fracasen antes de los primeros 5 años de fundadas.
A su criterio, ¿cuál es el principal problema de Colombia y cómo cree que puede solucionarse?
Que los ciudadanos solo tienen el poder un día cada cuatro años y los políticos el resto del tiempo. Debería ser al revés. También tenemos un exceso de leyes que además no se cumplen. Necesitamos menos leyes, más simples y que se cumplan. Puede parecer raro que lo diga alguien que busca ser parte del legislativo, pero creo que la labor de un congresista no debería medirse exclusivamente por sus propuestas de nuevas leyes, sino también por proyectos de eliminación de leyes absurdas, inconvenientes o innecesarias.
¿Apoyaría o no un proceso de asamblea constituyente y cómo justifica su postura?
No. La constitución de 1991 sentó las bases del Estado social de derecho que tenemos hoy. No es perfecto, pero es mucho mejor que lo que teníamos antes. Puede reformarse y simplificarse, pero no eliminarse con un nuevo proceso.
¿Acompañaría o no que en el país se reviva la figura de la reelección presidencial inmediata o que se extienda el periodo presidencial?
No a la reelección inmediata, pero sí con un período de espera, como sucede con alcaldes y gobernadores. También estaría de acuerdo con un período presidencial de 5 años para el presidente elegido a partir de 2030 e igualmente para alcaldes, gobernadores y cuerpos colegiados en las siguientes. Considero que debe restringirse la reelección de concejales, diputados y congresistas a máximo 3 períodos consecutivos.
¿Le daría respaldo o continuidad a la política de paz total?
No. La política de paz total fue mal planteada desde un comienzo. No reconoció entre los grupos que pretenden representación política y los que solo buscan evitar las penas. Pretendió meterlos a todos en el mismo costal sin zonas de verificación y ofreciendo un alto al fuego unilateral que maniató a las Fuerzas Armadas, dejando a la ciudadanía a merced de los grupos criminales y la guerrilla, que cada vez se diferencian menos.
¿Está de acuerdo con que el Gobierno realice diálogos con grupos ilegales?
Sí, pero con normas claras, verificables y con la promesa de penas que incluyan la verdad, la justicia, la reparación y la garantía de no repetición a las víctimas.
¿Apoya o rechaza la legalización de algunas drogas ilícitas, como la marihuana y otras, que incluya su producción y consumo?
Sí. Es hora de elegir un camino diferente al de la ineficiente, improductiva y violenta lucha contra las drogas. Buena parte de los impuestos que genere su producción y consumo debe ser dirigida específicamente a campañas de prevención y educación al respecto.
¿Está o no de acuerdo con la eutanasia?
Sí, estoy de acuerdo. La libertad de decidir sobre la propia vida es potestad personal.
¿Se requiere o no otra reforma tributaria?
Sí, pero para disminuir impuestos a las empresas y fijar, de nuevo, un marco legal de largo plazo, por lo menos para grandes inversionistas extranjeros que dejan de invertir por los frecuentes cambios en las reglas del juego en Colombia.
¿El salario de los congresistas y otros funcionarios del Estado debe reducirse?
Sí, pero es una lucha larga, difícil y costosa políticamente. No empezaría por ahí, pero pueden contar con mi voto a favor de la reducción.
¿Está de acuerdo con que las iglesias paguen impuestos como el de la renta?
Sí, lo que pasa es que es un impuesto difícil de cobrar, pues nadie va a pedir factura en el culto para conocer las utilidades de la Iglesia. Creo que es más fácil un pequeño impuesto sobre el patrimonio que pueda deducirse de actividades como los servicios sociales y educativos.
¿Haría alguna modificación al sistema político colombiano?
Sí, se necesita una gran reforma política en Colombia. Empecemos por hacer que la lucha contra la corrupción deje de ser una golondrina cada verano. La tecnología y los medios de comunicación permiten que los ciudadanos hoy ejerzan un control más efectivo del que realmente hacen la Procuraduría, la Contraloría o las Personerías. Esa reforma debe adelgazar sustancialmente estas entidades para que dejen de ser fortines burocráticos y se centren en su función constitucional de control. Paradójicamente, los entes que buscan evitar la corrupción terminan estimulándola. Necesitamos más tecnología y más visibilidad en la contratación estatal.
¿Qué propuesta concreta tiene para garantizar la paridad y los derechos de la mujer?
Son dos cosas diferentes: La paridad parte del principio de que debe existir necesariamente la misma proporción de hombres y mujeres en cargos y candidaturas. Creo que es un error partir de este principio. No es paritaria la participación de hombres y mujeres en diversos campos como, por ejemplo, la enfermería, sin que eso represente un abuso o una falla estructural de la sociedad. Hoy la mayoría de los estudiantes universitarios en Colombia son mujeres sin que haya mediado una norma para obligar el efecto. Con respecto a los derechos de la mujer, el Estado debe seguir insistiendo en la vigilancia de su aplicación, al igual que la sociedad a través de la presión social.
La corrupción es un problema de primer orden en el país, ¿cuál es su propuesta concreta para hacerle frente a este flagelo y lograr resultados?
Ya lo mencionaba anteriormente: la tecnología y la denuncia ciudadana y los medios han hecho más para evitar la corrupción en Colombia que los entes de control. Creo que se debe crecer en transparencia de contratación y publicación de pliegos. Hoy se supone que existen, pero cuando usted va y verifica, son sitios web caídos o sin usabilidad. Colombia Compra Eficiente es un esfuerzo que debe retomarse.
Las encuestas señalan que por lo menos tres de cada cuatro colombianos tienen una imagen desfavorable del Congreso. ¿Qué haría para contrarrestar esa postura negativa?
Sería grave si la imagen no tuviera relación con la realidad, pero infortunadamente la tiene, aunque, como en todo, hay honrosas excepciones. Así que, para cambiar la imagen desfavorable, primero hay que tener un Congreso que haga bien su trabajo, representando verdaderamente los intereses de sus electores y no los de los patrocinadores de sus campañas. Por eso no tengo patrocinadores en mi campaña, para no llegar debiendo hasta la conciencia.
¿Qué debe hacer Colombia con el manejo de las relaciones diplomáticas con Estados Unidos y Venezuela?
Mantenerlas y cultivarlas. El gobierno de Colombia está para servir a sus ciudadanos, independientemente del programa político de turno.
¿Cómo y con quiénes (particulares y/ privados) está financiando su campaña y cuánto le cuesta ese proceso?
Exclusivamente con recursos propios. Como he trabajado con medios de comunicación como analista político y económico, creí que iba a ser más fácil encontrar cubrimiento y espacios de conversación sobre mi candidatura por parte de amigos y colegas periodistas; me equivoqué. Además, seguimos siendo un país muy centralista que suele cubrir mayormente a los candidatos que tiene a la mano en Bogotá o porque son cabeza de lista.Con respecto a la cifra, hasta ahora vamos en cerca de 30 millones de pesos, lo que es ridículamente bajo para una campaña al Senado. La mayoría de estos recursos son donaciones en especie de familiares y amigos.
¿A quién respalda y por qué para la campaña presidencial?
A Juan Manuel Galán, candidato oficial a la presidencia del Nuevo Liberalismo, mi partido.
De forma concreta, ¿qué política del presidente Gustavo Petro debería seguir después del 7 de agosto de 2026 y cuál tendría que acabarse? ¿Por qué?
Seguir: La reforma al Sistema General de Participación es un avance en descentralización. Sin embargo, debe quedar claro a qué se comprometen los departamentos al recibir más recursos. La disminución del gasto del gobierno central es imperativa, pues de nada sirve prometer que se les va a devolver a los departamentos el 46% de los recursos corrientes de la Nación si el Estado se los gasta antes de enviarlos.
Acabar: El gobierno Petro, al igual que Trump, mire qué curioso, ha estado gobernando por decretos. Tratando de saltarse el Congreso de la República y presionando a las Cortes. De modo que más que una política, es una práctica que debe acabarse. En un sistema democrático de pesos y contrapesos, el presidente debe tramitar sus políticas a través del Congreso. Esas son las reglas del juego que admite quien se presenta para ser elegido. Salud, seguridad y economía son los temas urgentes del próximo gobierno y el congreso debe estar ahí para la discusión.
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