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¿Cuál es su mayor motivación para ser congresista de Colombia?
Mi mayor motivación es detener el éxodo que desangra a mi región. Como madre e ingeniera, no acepto que Boyacá sea una tierra de despedidas. Voy al Congreso a aplicar ingeniería a lo público: a legislar para que el talento joven regrese con incentivos reales, para que la salud mental sea prioridad y para defender, sin titubeos, al sector productivo que hoy es atacado. Mi motivación es quitarle el freno a Boyacá.
¿Ha tenido alguna investigación disciplinaria, administrativa o penal?
Jamás. Mi hoja de vida es la de una mujer que ha trabajado en la docencia y el sector privado, donde los resultados se miden, no son sólo palabras. Llego a la política con las manos limpias y la frente en alto, algo que no todos pueden decir hoy en día.
De obtener la curul, ¿cuál será su principal proyecto en el Congreso?
Más que un solo proyecto, llevo un paquete Legislativo para impulsar la competitividad de la región. Mi proyecto bandera será la Ley de Retorno de Talento. No acepto que Boyacá siga expulsando a cerca de 20.000 jóvenes cada año porque no encuentran futuro en su tierra. Mi prioridad legislativa es crear un paquete de incentivos tributarios (0% de renta por 5 años) y acceso preferencial a vivienda para los profesionales boyacenses que hoy brillan en Bogotá o en el exterior, pero que quieren volver a invertir su conocimiento en el departamento.
También impulsaré mi propuesta de Ley de Tarifa Plana y Simplificación Tributaria para Mipymes. Como ingeniera, entiendo que no se puede acelerar un carro con el freno de mano puesto. Hoy, el Estado quiebra al emprendedor boyacense con trámites e impuestos antes de que empiece a ganar. Voy a proponer un sistema donde el microempresario pague una tarifa única y sencilla sobre sus ganancias reales, no sobre sus ventas presuntas. Si facilitamos la formalización, ampliamos la base y dejamos de asfixiar a los que generan el 90 % del empleo.
A su criterio, ¿cuál es el principal problema de Colombia y cómo cree que puede solucionarse?
El principal problema es la ineficiencia del Estado disfrazada de polarización. Nos tienen peleando entre izquierda y derecha mientras la gente no tiene agua potable en Chiquinquirá o vías en el Norte. La solución no es ideológica, es de ingeniería y ejecución: necesitamos gerencia pública que destrabe los proyectos, reduzca trámites e impuestos al que quiere emprender y garantice seguridad para el que trabaja. Menos carreta, más obras.
¿Apoyaría o no un proceso de asamblea constituyente y cómo justifica su postura?
No. Colombia tiene una Constitución que es referente internacional, garantista y sólida. Tenemos otras prioridades que no se resuelven con más discusiones de esta naturaleza sino en las que la ciudadanía demanda respuestas de la administración pública y resultados. Esa discusión sólo beneficia a los políticos que representan el pasado.
¿Acompañaría o no que en el país se reviva la figura de la reelección presidencial inmediata o que se extienda el periodo presidencial?
No. Soy del Nuevo Liberalismo y creo firmemente en la democracia y la alternancia. Los caudillismos, de cualquier orilla, le hacen daño al país. Necesitamos instituciones fuertes, no personas ‘insustituibles’. El poder debe rotar para que la democracia respire.
¿Le daría respaldo o continuidad a la política de paz total?
El marco jurídico existe, pero no puede ser un cheque en blanco. Los diálogos deben tener líneas rojas claras: cese de hostilidades verificable y cero extorsión a la población civil. No podemos repetir los errores de improvisación de los últimos años, donde se confunde generosidad con debilidad institucional.
¿Está de acuerdo con que el Gobierno realice diálogos con grupos ilegales?
Existe un marco jurídico que habilita este tipo de negociaciones. No se pueden repetir los errores de este gobierno en el uso de dicho marco y la aplicación de las modificaciones que fueron añadidas a través de leyes y decretos en los últimos tres años.
¿Apoya o rechaza la legalización de algunas drogas ilícitas, como la marihuana y otras, que incluya su producción y consumo?
No. Mi enfoque es la Salud Pública. Como defensora del deporte y madre, veo con alarma el aumento de suicidios y problemas de salud mental en jóvenes de Boyacá, muchas veces detonados por el consumo temprano. Antes de pensar legalizar el consumo, debemos tener un sistema de salud mental robusto y una política deportiva que ofrezca alternativas de vida a la juventud. Hoy no los tenemos.
¿Está o no de acuerdo con la eutanasia?
No. Mi convicción personal y ética está en la defensa de la vida y en el fortalecimiento de los cuidados paliativos. Creo que es nuestro deber como sociedad garantizar una vida digna hasta el último momento, invirtiendo en sistemas de salud humanizados y acompañamiento integral, antes que en facilitar la muerte.
¿Se requiere o no otra reforma tributaria?
Lo que se requiere es austeridad y formalización, no más impuestos. Los microempresarios de Boyacá no aguantan una carga más. Mi propuesta es la Tarifa Plana y simplificación tributaria: que sea fácil pagar para que más gente pague, en lugar de asfixiar a los pocos que siempre pagan. El Estado debe apretarse el cinturón antes de pedirle más plata al ciudadano
¿El salario de los congresistas y otros funcionarios del Estado debe reducirse?
Sí, es un mensaje ético necesario en un país en el que 12 millones de trabajadores ganan menos de un salario mínimo. Pero no nos engañemos: el verdadero desangre no está solo en los salarios, está en la corrupción y en la burocracia ineficiente. Me bajaré el sueldo, sí, pero mi lucha principal será cuidar los billones que se pierden en mala gestión
¿Está de acuerdo con que las iglesias paguen impuestos como el de la renta?
No. Es algo abiertamente inconstitucional que desconoce el bloque de constitucionalidad y compromisos internacionales adquiridos por el Estado colombiano.
¿Haría alguna modificación al sistema político colombiano?
Urge una reforma que permita fortalecer el liderazgo gemenino. No podemos seguir con ‘listas cremallera’ de papel donde las mujeres no tienen financiación ni visibilidad por eso impulsaré la ley “Más mujeres en política”. Necesitamos mecanismos que aseguren que la voz de la mujer llegue a los espacios de poder con igualdad de condiciones, no como relleno.
¿Qué propuesta concreta tiene para garantizar la paridad y los derechos de la mujer?
Desde 1991 se han sancionado más de 70 leyes que buscan beneficiar a las mujeres. Muchas siguen estando en el papel por falta de voluntad política. Necesitamos control político serio a las leyes vigentes para asegurar que se conviertan en realidades en el día a día de las personas.
La corrupción es un problema de primer orden en el país, ¿cuál es su propuesta concreta para hacerle frente a este flagelo y lograr resultados?
La corrupción prospera en el papel y la oscuridad. Propongo la digitalización total de la contratación pública con trazabilidad en tiempo real (Blockchain). La tecnología es el mejor antídoto contra la corrupción.
Las encuestas señalan que por lo menos tres de cada cuatro colombianos tienen una imagen desfavorable del Congreso. ¿Qué haría para contrarrestar esa postura negativa?
Trabajando el triple y hablando la mitad. El Congreso hoy es un escenario de shows mediáticos y poca ejecución. Yo llego con mentalidad de ingeniera: identifico el problema, diseño la solución y ejecuto. Si logramos aprobar leyes que le cambien la vida al bolsillo de la gente —como la Tarifa Plana o la Ley de Retorno de Talento—, la imagen mejorará sola. La confianza se recupera con hechos.
¿Qué debe hacer Colombia con el manejo de las relaciones diplomáticas con Estados Unidos y Venezuela?
Pragmatismo y democracia. Con EE. UU., fortalecer la cooperación comercial y tecnológica. Con Venezuela, mantener relaciones consulares y comerciales vivas —vitales para la frontera—, pero sin ser cómplices de un régimen antidemocrático. Boyacá necesita exportar su carbón y acero; la diplomacia debe servir a la economía, no a la ideología.
¿Cómo y con quiénes (particulares y/ privados) está financiando su campaña y cuánto le cuesta ese proceso?
Con recursos propios, créditos personales y el apoyo transparente de empresarios boyacenses y amigos que creen en este proyecto. No tengo padrinos políticos ni maquinarias detrás. Cada peso está reportado en Cuentas Claras..
¿A quién respalda y por qué para la campaña presidencial?
Por ahora estoy concentrada en mi campaña a la Cámara de Representantes. Después del 8 de marzo veremos.
De forma concreta, ¿qué política del presidente Gustavo Petro debería seguir después del 7 de agosto de 2026 y cuál tendría que acabarse? ¿Por qué?
Mantener: La intención de llevar inversión en educación y tecnología a las regiones; ese diagnóstico es correcto. Acabar: La improvisación administrativa y el ataque constante al sector privado y minero-energético. No se construye país quebrando a las empresas que generan empleo. Necesitamos gerencia.
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