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A horas del cierre de inscripciones para los aspirantes presidenciales, las dos campañas más mediáticas sostuvieron reuniones por más de cuatro horas en distintos puntos de la ciudad para definir su futuro. Este miércoles 11 de marzo, la centroderecha cocinó los últimos ingredientes de su receta vicepresidencial en el norte, mientras la izquierda inscribió su candidatura en medio de tropiezos en el occidente de la ciudad.
En el nororiente de la ciudad, la ganadora de una de las consultas de este domingo y protegida del expresidente Álvaro Uribe, Paloma Valencia, terminaba los preparativos para el posible ingreso de Juan Daniel Oviedo como su fórmula vicepresidencial, tras reuniones entre ellos y una última cita con los demás miembros de su coalición para tomar una decisión final.
En el occidente, sobre la avenida El Dorado, el heredero del proyecto político de Gustavo Petro, Iván Cepeda y su fórmula a la vicepresidencia, la senadora Aida Quilcué, tuvieron una inscripción llena de tropiezos que los tuvo en una sala esperando un documento durante horas para poder inscribir su candidatura sin la mitad de sus convocados.
El segundo cónclave y el inicio de la inscripción
En un hotel de la localidad de Chapinero Alto, sobre las 10 a.m. inició el segundo cónclave entre la ganadora de la Gran Consulta por Colombia, Paloma Valencia, y la segunda mejor votación de su coalición, Juan Daniel Oviedo. Este último estuvo en el hotel durante dos horas; sin embargo, en su reunión privada, donde el equipo de ambos candidatos esperaba afuera, lo contundente solo estuvo sobre la mesa un par de minutos.
Horas antes de que Oviedo tomara una decisión sobre aterrizar en la candidatura, en la primera reunión el pasado martes 10 de marzo en la residencia de Valencia, allí el excandidato trazó condiciones para la unión, como su postura frente al acuerdo de paz. Después del encuentro, la candidata aseguró que no realizaba “acuerdos sobre la base de volverme lo que no soy [...] yo no creo en la política que convierte a la gente en lo que está de moda”.
Una situación que mostraba tensiones al momento de construir acuerdos, incluso después del ofrecimiento de Valencia a Oviedo de acompañarlo en el tarjetón; además, esperaban que la aspirante conversara con su partido para tomar una decisión. Entre las voces con las que conversó fueron el expresidente Álvaro Uribe y el presidente del Centro Democrático, Gabriel Vallejo. Aun así, existen voces dentro de su colectividad que se oponen a líneas tan marcadas por parte de Oviedo; entre ellos, la senadora María Fernanda Cabal, quien también compitió con Valencia y ahora se encuentra alejada de la colectividad debido a que su esposo, José Félix Lafaurie, renunció a la militancia e incluso solicitó una escisión que la incluía a ella, pero que nunca tuvo lugar.
Frente a esto, el expresidente Álvaro Uribe Vélez, mentor de Paloma Valencia, saliera en su defensa en redes sociales: “Atacan a Paloma por La Habana y por mí. Paloma es de principios, de convicciones, coherente, no oportunista [...] No cometan el error de atacar a Paloma por mis errores. Ella no los ha cometido, no tiene mi desgaste”, aseveró el exmandatario en búsqueda de calmar las críticas hacia la candidata.
Mientras tanto, sobre la avenida El Dorado, en la Registraduría Nacional, las filas inmensas de comunidades indígenas, ciudadanos y políticos que querían asistir a la inscripción de las candidaturas de Iván Cepeda y Aida Quilcué se veían desde la calle. Minuto a minuto, la sala de eventos del ente electoral se llenó de personas; las sillas no eran suficientes, los tambores de la guardia anunciaban la llegada de sus candidatos, la camaradería entre los congresistas actuales y elegidos era visible en cada rincón del salón. Sin embargo, pese al entusiasmo que acompañaba toda la sala —que incluso contagió a hinchas de Santa Fé y Millonarios que asistieron al evento— no era suficiente si después de dos horas de espera los candidatos no aparecían por ningún lado.
Horas antes, los ruidos sobre una posible inhabilidad por parte de Quilcué, debido a una posible doble militancia de la senadora indígena, quien fue elegida para ese cargo con aval del partido Mais y ahora hace campaña con el Pacto Histórico. Tesis que fue desmentida por María José Pizarro, pues Quilcué era congresista del Movimiento Alternativo Indígena y Social (Mais), pero que luego pasó a formar parte del Partido Progresistas, esto por la escisión de la colectividad. Por esa razón, señaló, ahora está en el Pacto, debido a la fusión de Progresistas aprobada por las autoridades electorales.
Humo negro e incertidumbre
En el hotel de las reuniones, el humo negro salió otra vez por el techo. Oviedo salía faltando cinco minutos para las doce y la noticia sobre su ingreso al tarjetón seguía a la espera, pero esta vez ya solo dependía de Valencia y el acuerdo seguía sin cerrarse. En el encuentro entre ambos minutos antes, el exdirector del Dane decidió aceptarle la invitación a Valencia, según pudo conocer El Espectador con voces dentro de la campaña. Sin embargo, la indecisa en ese momento era ella, quien le pidió tiempo para pensar y tomar una decisión, aunque le contó que tenía más opciones sobre la mesa. Dentro del círculo cercano de Oviedo aseguraron en la tarde del miércoles que estaban “a la espera de que Paloma resuelva el tema para saber si él [Oviedo] es el vicepresidente o no”.
A su vez, al salir a hablar con los medios, Oviedo moderó su discurso sobre los acuerdos y ya no habló de líneas rojas sobre puntos como el acuerdo de paz, sino de preguntas sobre asuntos puntuales, las cuales ya estarían resueltas.
Cuando el sol se ubicó en la mitad del cielo, el calor en la Registraduría era un denominador común; la energía no era la misma entre los asistentes que ya no tenían dónde sentarse, pero tampoco podían salir del recinto sin autorización. En medio de esto, llegaron Quilcué y Cepeda sobre las 12:30 a las instalaciones de la Registraduría. Mientras tanto, congresistas pasaban a la tarima a hablar con los asistentes. María Fernanda Carrascal anunció que se retiraba para Corferias con el fin de seguir revisando los escrutinios, con el fin de intentar recuperar una curul en Bogotá y sumar dos en el Senado, así como en otros departamentos como Santander.
Con el pasar de los minutos, la llegada de Quilcué y Cepeda parecía más lejana, por lo que cada quince minutos la presentadora del evento decía que debían prepararse para la llegada de ambos. Sin embargo, tras una hora de su llegada, un ambiente de incertidumbre rodeó la sala, especialmente cuando varios senadores se retiraron del espacio para hablar con Cepeda en privado en una oficina de otro piso donde se encontraba con Quilcué.
La última reunión de consulta y el ‘papel’ del Consejo de Estado
La indecisión de Valencia la llevó a un último encuentro dos horas más tarde con los miembros faltantes de la Gran Consulta por Colombia, en el mismo hotel en el norte de Bogotá. Antes de esta reunión, el empresario Arturo Calle también visitó a Valencia como parte de los acercamientos de cara a las elecciones del 31 de mayo, aunque no se especificó el tema de conversación entre ambos.
Poco a poco fueron llegando los exaspirantes; los primeros en llegar fueron tres: Juan Manuel Galán, David Luna y Mauricio Cárdenas, quienes se burlaron de los comentarios sobre el inicio de la campaña cuando eran llamados “los enanitos o los del uno [por ciento]”, pero no tocaron el tema sobre ser las fórmulas de Valencia.
Los siguientes en llegar por cuentas separadas fueron Enrique Peñalosa y Vicky Dávila; esta última cuestionó la fórmula Valencia-Oviedo en sus redes sociales al afirmar que “no hay nada peor que un matrimonio a la fuerza o por conveniencia; más temprano que tarde se revienta. Una fórmula presidencial es un “matrimonio”. Si se intentó, si se luchó, si se hizo hasta “terapia de pareja” y no funcionó, déjalo ir, que sea feliz. No insistas”. La candidata tuvo varios roces con Oviedo durante los debates presidenciales por sus diferencias en posturas como el Gobierno de Gustavo Petro y la guerra en Gaza.
Juan Carlos Pinzón llegó de último en medio de dudas sobre su intención de asistir. Este último tuvo tensiones con algunos miembros días antes de la elección, pues consideraban dentro de la coalición que no estaba feliz con los resultados de su campaña. Al punto de que horas después de perder la consulta, el excandidato anunció que se retiraría de la vida política; aún así, su llegada muestra un mensaje de unidad frente a la candidatura de Valencia.
El único miembro de la coalición que no estuvo presente de forma presencial fue Aníbal Gaviria, quien se conectó en la conversación de forma virtual.
La incertidumbre de las horas que llevaban los candidatos de izquierda encerrados empezó a causar preguntas en el auditorio. Varios legisladores del Pacto Histórico, entre ellas Gloria Flórez, le dijeron a El Espectador que faltaba un “papel” por parte del Consejo de Estado que avalara la candidatura de Iván Cepeda, pero debido a problemas en la digitalización del documento por parte de este órgano judicial y la falta de una firma para poder inscribirse en la Registraduría.
Las más de cuatro horas que decenas de asistentes llevaban sin comer, tomar agua o sentarse en algunas ocasiones llevaron a que salieran de a poco del auditorio, en un inicio fueron los simpatizantes del proyecto; le siguieron las barras de Santa Fé y Millonarios, después vino un gran grupo de indígenas que decidió salirse para comer una lechona que repartían sus compañeros a las afueras de la Registraduría y, por último, sobre las tres de la tarde, congresistas electos como Walter “Wally” Rodríguez, Laura “Lalis” Beltrán o Alejandra Omaña dejaron el recinto. Esta salida era sin retorno, un punto que cuando llegaron los candidatos intentaron cambiar, pero no pudieron.
La posible decisión de Paloma y la inscripción con sillas vacías
Al final de la tarde, sobre las 5:30 p.m., los derrotados en la Gran Consulta salieron del hotel. Una neblina de humo blanco aparecía en las declaraciones de su vocero, David Luna: “nosotros estamos absolutamente convencidos de que es la mejor alternativa para Colombia y vamos a acompañarla mañana en la mañana para hacer un anuncio importante para el país”.
Aunque no quisieron dar detalles sobre la reunión, los tres encuentros que tuvo la candidata tanto con Oviedo como con los demás miembros de la Gran Consulta, todo parece indicar que Juan Daniel Oviedo será la fórmula vicepresidencial de Paloma Valencia. Pero solo podrá ser oficial el día de mañana cuando la candidata haga su anuncio.
Minutos antes de que salieran del hotel los miembros de la gran consulta, a unos cuantos kilómetros de distancia, el documento que faltaba para la inscripción presidencial de Cepeda llegó a las manos del candidato. Un hecho que lo dejó salir del salón donde lo rodeaban miembros de su equipo, como su jefa de debate, María José Pizarro, uno de sus consejeros, el representante Gabriel Becerra, además del excandidato presidencial Camilo Romero o congresistas como Alexander López. Y confirmar su inscripción como candidatos a la presidencia y vicepresidencia a las 4:23 de la tarde.
Siete minutos más tarde, el cántico “Quilcué, Cepeda, el cambio se queda” solo gritaba la presentadora entre una multitud en silencio que mostraba cansancio tras seis horas en un auditorio que cada vez mostraba más sillas vacías, mientras anunciaba por décima vez en el día que los candidatos entrarían a inscribirse; a su vez, una docena de personas les hacían una calle de honor para entrar. Sin embargo, los candidatos y su comitiva conformada por el equipo que estaba con él durante la inscripción entraron por otro lado.
Quilcué habló primero. Inició su intervención en su lengua indígena para saltar a un discurso sobre la inclusión en su campaña a personas de otras creencias, las comunidades negras, indígenas, campesinas e incluso le tendió la llamada a la oposición a construir un acuerdo nacional, del que en algún momento de su gobierno el presidente Gustavo Petro mencionó. A su vez, habló de los ruidos sobre su presunta inhabilidad y de una estigmatización que dice vivió en los últimos años.
“Nos disculpan por hacerlos esperar, pero como todo en el Pacto Histórico, lo nuestro es luchadito”, fueron las primeras palabras de Cepeda en el escenario. E inició su discurso de inscripción con un agradecimiento hacia el jefe de Estado, donde también habló de la necesidad de un “poder constituyente” e incluir a todas las creencias para que “haya una Colombia libre”.
Con la decisión que parece cantada por parte de Valencia de elegir a Oviedo como vicepresidente, así como el inicio de la hoja de ruta de Cepeda y Quilcué para su campaña, se alinean los caminos de una primera vuelta presidencial que es todo menos predecible.
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