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16 Jul 2021 - 2:20 a. m.

Elecciones presidenciales 2022: van 11 comités inscritos para recoger firmas

Si bien la recolección de firmas está pensada para beneficiar a aquellos candidatos sin partidos políticos, usualmente ha sido usada para hacer campaña anticipada.
Contrario a un aval, quienes apuestan por este mecanismo formalizan su aspiración mediante la recolección de firmas. /Archivo
Contrario a un aval, quienes apuestan por este mecanismo formalizan su aspiración mediante la recolección de firmas. /Archivo

De cara a la primera vuelta presidencial que se celebrará en menos de un año, justo en mayo próximo, la Registraduría Nacional del Estado Civil informó este jueves que, hasta ahora, se han inscrito ya 11 comités promotores, grupos significativos de ciudadanos o movimientos sociales con los que los candidatos buscarán recoger las firmas que respaldarán sus candidaturas.

En contexto: Elecciones regionales: las ventajas de los que dicen ser “independientes”

La ley establece que, para avalar una candidatura mediante firmas, se requiere recoger –y que la Registraduría avale– el equivalente al 3 % del total de votos válidos que se contaron en la elección presidencial anterior. En este caso, según los resultados de la primera vuelta del 2018, cuando hubo 19,3 millones de votos válidos, se requerirían alrededor de 580.000 apoyos.

Si bien se trata de una alternativa pensada para aquellos grupos minoritarios que no tienen cabida o no están identificados con los partidos tradicionales, lo cierto es que la figura tiende a desvirtuarse y cada vez son más quienes le apuestan.

Las razones son obvias: el ungido puede salir a las calles para sumar apoyos, logrando reconocimiento; recoge recursos sin que se vigilen los montos; puede posar de independiente y marginarse de organizaciones políticas tradicionales —muchas de ellas desprestigiadas— e incluso, bajo el paraguas de las firmas y el supuesto respaldo ciudadano, tiene licencia para gestar escenarios de negociación con los partidos, bien sea para agregar maquinarias, establecer alianzas o pactar los cargos. En otras palabras, una patente de corso para hacer campaña anticipada y medir el pulso político antes de la inscripción.

Lea también: Recolección de firmas: la campaña anticipada

Las elecciones regionales de 2019 dieron cuenta del boom de este mecanismo. Según un informe de la Misión de Observación Electoral (MOE), mientras en las elecciones regionales de 2011 la inscripción de los denominados Grupos Significativos de Ciudadanos (GSC) ascendió a 213 y 181 terminaron aprobadas, en 2015 fueron 810 las que se presentaron —es decir, se cuadruplicó—, pero apenas 194 (el 25 %) fueron admitidas. Para la contienda pasada, los inscritos fueron 1.253, un incremento del 488 %, pero 278 terminaron avalados y otros 130 terminaron haciendo alianzas con otros partidos.

El reporte de la Registraduría indica que, hasta ahora, con miras a las presidenciales de 2022, se han inscrito comités de candidatos como Enrique Peñalosa (Colombia Posible); el excomisionado de paz Miguel Ceballos (TU); el exministro Juan Carlos Echeverry (Vamos Pa’ lante con Echeverry); el exalcalde Rodolfo Hernández (Liga de Gobernantes Anticorrupción), y Roy Barreras (Fuerza de la Paz).

Adicionalmente, se cuentan otros aspirantes como Rafael Augusto Capacho (Movimiento Republicano Patriota); John Hitler Delgado (Movimiento Democrático Independiente); Julián Rodrigo Álvarez (Colombia Sostenible); Alejandro Tiquidimas (movimiento La i); Álvaro López Restrepo (La Purga), y Efraín Torres Plazas (Eliminemos las Ratas Políticas Marcando Aquí).

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