
Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
0:00
/
0:00
Un equipo colombiano, liderado por el estratega en comunicaciones Miguel Jaramillo Luján, ganó de The Napolitan Victory Award a mejor campaña regional por su acompañamiento al éxito del candidato a la Alcaldía de Ventanas, Ecuador, Rafael Sánchez, quien resultó electo en marzo de 2019. La estrategia incluyó un desarrollo para impulsar el voto rural con un sistema de recolección de datos, mapeo e Inteligencia Artificial llamado MGP Data. Jaramillo Luján cuenta en detalle las características del sistema que contribuyeron al triunfo de Sánchez.
¿Cómo surgió la campaña que fue reconocida como la mejor de la región por el premio Joe Napolitan?
Llevo desde hace seis años trabajando en Ecuador, el candidato de Ventanas me contactó para montar una campaña rural muy típica, con unos mecanismos muy tradicionales, con mucho subdesarrollo, como la mayoría de las zonas de América Latina no urbanas y a nosotros le propusimos un almacenación de bases de datos, con un sistema que permite un desarrollo propio que hicimos con ingenieros de Colombia, a través del cual lo que hacemos es acoger bases de datos, obtenidas de manera directa con personas que nos autorizan el manejo de sus datos, ahí las almacenamos, por lo menos ocho o nueve entradas por cada personas, donde estábamos teniendo nombre, edad, sexo, puesto de votación, teléfono, WhatsApp, redes sociales.
Con eso, generamos una especie de GPS que nos permitió ubicar los votantes con mapas de calor en el territorio. Eso cruzado con la población adulta del territorio, nos permitía saber dónde estaba nuestro voto y concentrar allá las acciones de campaña. Así mismo, el sistema permitía un responsive perfecto para manejarse por celular y seguir recibiendo más datos, informes estadísticos, y eso se cruzaba con las personas a quienes podíamos mandarles mensajes a las redes, al WhatsApp. Con esto pudimos generar impactos digitales y físicos, en una población tradicionalmente poco conectada, esta estrategia permitió fortalecer el voto rural y ganar.
¿Cómo se aplicó la Inteligencia Artificial?
A través del desarrollo de la plataforma, esta permite hacer una serie de interconexiones intuitivas con el cruce de variables que nos entrega la persona. La persona se llama Gloria, tiene 35 años, es administradora y vive en el barrio La Floresta, donde hay “x” o “y” problemáticas. Ese cruce de información nos permitía un sistema de Inteligencia Artifical para poder generar una serie de relatos y mensajes con palabras claves que pudieran llegar a la sensibilidad de Gloria, en caso de que ella fuera target person. El segundo tema, es que en ese momento muy preliminar, hoy ya muy utilizado, trabajamos con sistemas de autorespuesta a través de WhatsApp, Facebook. Entonces la gente preguntaba y teníamos respuesta a la medida de las necesidades.
¿Cómo se garantizó la protección de datos de las personas?
Ventanas tiene más o menos 85.000 personas. Las personas que entregaron sus datos debían aceptar a través de un documento escrito para poderlas georeferenciar, mandarles mensajes de textos, que eran unos de los mecanismos que más usábamos. Lo hacíamos con el nombre propio de la persona, con su ubicación y con ciertas emociones para que no fuera un mensaje genérico que envían para todo el mundo. Además, el sistema permitía siempre que, quien quisiera, se diera de baja. Sobre todo por lo dedicado del tema, la base de datos se convirtió en propiedad del candidato, nosotros después de entregar los informes y demás ya es uso del candidato, que hoy es el alcalde de Ventanas.
¿Cómo se recogieron los datos?
Usamos tres metodologías. En la central (sede política) había una plantilla donde se recolectaban en físico. El segundo método era en los eventos del candidato donde llegaba gente y había personas que les tomaban los datos para lo que fuera, para una rifa, para entregarles una gorra, una bandera, se le tomaban los datos y las personas autorizaban estar en la base. El tercer mecanismo lo hicimos con internet, donde hicimos un programa de voluntariado a través de redes sociales y de la página web del candidato, donde quien quería ser voluntario, lo metíamos en la base y obviamente se derivaban labores un poco más específicas.
¿De cuántas personas lograron recoger datos?
Llegamos más o menos a ocho mil, de 85 mil habitantes del municipio. El potencial electoral de allá es alrededor de los 25 mil y 30 mil personas. Además en Ecuador hay voto facultativo, es decir, a partir de los 16 años. De cinco candidatos, nosotros obtuvimos el 53%. Fue una barrida tremenda y no solo fue en las zonas rurales.
¿Además del sistema, qué califica como lo más innovador de la campaña?
Siempre desprestigia en las campañas el voto rural, se tilda de ignorante y disperso. Eso es muy injusto porque no se le da el valor que tiene. Sin ser pioneros mundiales en el sistema, lo innovador está, sobre todo, en mirar una zona tan rural como potencial de votos, porque este tipo de herramientas se usa normalmente en la ciudad.
¿Cuánto votos rurales tuvo Rafael Sánchez?
El porcentaje del voto rural fue alrededor 35%, del total de votos que sacó en la elección.
¿Compararon el voto rural con elecciones pasadas? ¿Aumentó?
Por supuesto, tuvimos un incremento considerable. Él había participado en elecciones al Concejo, no es comparable, pero sí tuvo una mayor fortaleza en el voto urbano que el rural. En este caso estamos hablando de que el 35% de él fue voto rural, pero, en comparación con otros candidatos, él se llevó, más o menos, el 70% del voto rural del municipio. Hubo una gran hegemonía, porque los candidatos tienen una gran tendencia de concentrarse en la zona urbana porque entre comillas es el voto es más barato, no hablo de comprar votos, sino que se puede hacer algo más eficiente. Por eso le apostamos a la plataforma digital para que, sin encarecer los gastos de campaña del voto rural, lograr más eficiencia.
¿A nivel comuicacional, cómo se direccionaron las estrategias y los mensajes?
Generamos redes de voluntariado, organización de eventos, movilizamos a personas para ir a eventos rurales, utilizamos esto para identificar puestos de votación y orientar al elector el día de, el sistema nos permitió construir discurso, porque a través de la conexión, al diagnosticar los problemas de cada parroquia (comuna) podíamos segmentar mensajes para cada persona por WhatsApp, SMS dirigido, redes sociales y otros canales que permitió el sistema desarrollado.
¿Este sistema es replicable en Colombia para impulsar el voto rural?
Sí, definitivamente. Una de las lecciones que me quedó es que nosotros solemos despreciar mucho el voto rural. Ponemos casi en la era de las cavernas al campesino, y hay quienes en el campo que tienen wifi, celulares smartphone, o que van a la cabecera municipal a conectarse al internet gratuito y tienen hábitos semanales de consumo. Se conectan con el mundo digital y por la pandemia ese tema se acentuó porque se aumentaron los niveles de interconectividad y la necesidad del aislamiento ha generado más consumo del ecosistema digital.
