"Existe en todo el país un potencial de violencia de parte de terroristas y otros elementos criminales", advierte en el alerta, que actualiza el emitido prácticamente con las mismas recomendaciones en febrero.
Menciona específicamente Buenaventura, donde la violencia "se mantiene alta" y que los pueblos pequeños y áreas rurales de Colombia "pueden todavía ser extremadamente peligrosos debido a la presencia de narco-terroristas".
"La delincuencia común sigue siendo un problema importante en muchas áreas urbanas y rurales", dijo.
El Departamento de Estado hace notar, sin embargo, que la incidencia de secuestros ha disminuido en comparación con los casos de comienzos de la década.
Pero, dice que las Farc, el Ejército de Liberación Nacional (ELN) y otras organizaciones criminales continúan secuestrando y reteniendo a civiles para exigir rescates o avances políticos.
"Nadie es inmune al secuestro sobre la base de su ocupación, nacionalidad u otros factores", afirma.
Recuerda a los potenciales viajeros que Estados Unidos no negocia con terroristas por lo que si algún estadounidense es secuestrado la capacidad de ayuda de su gobierno "es limitada".
El Departamento de Estado sugiere que en Colombia es mejor viajar por avión que autobús.