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12 Aug 2008 - 10:15 p. m.

“Existe un cartel de testigos”

Se atiza la polémica después de que el presidente Uribe señaló a los senadores Gustavo Petro y Piedad Córdoba de manipular testigos de la parapolítica y a algunos sectores de la justicia de  pedir plata a un senador.

Carlos J. Murcia

Las denuncias hechas por el presidente Uribe sobre la supuesta manipulación de testigos de la parapolítica por parte de los senadores Gustavo Petro y Piedad Córdoba y la presunta solicitud de plata a un senador por parte de sectores de la justicia, generaron una tormenta política y un nuevo enfrentamiento entre la coalición de Gobierno y la oposición en el Congreso de la República. Mientras para algunos legisladores se trata de una nueva intromisión del Primer Mandatario en la Rama Judicial, otros, como el mismo presidente del Senado, Hernán Andrade, se atrevieron a afirmar que lo que existe es “un cartel de testigos” dentro de los procesos.

Para Andrade, una clara muestra de la existencia de ese “cartel” tiene que ver con todo lo revelado por la senadora Nancy Patricia Gutiérrez, quien acusó al magistrado auxiliar de la Corte Suprema, Iván Velásquez, investigador estelar de la parapolítica, de estar armando expedientes a espaldas de los señalados y sin la posibilidad de que sus abogados puedan controvertir las acusaciones. Además, Gutiérrez reveló también que le había hecho una grabación al investigador del CTI Juan Carlos Díaz, en la que éste le confesó que en los informes que presentaba a la Corte, no podía incluir pruebas que favorecieran a los congresistas investigados. “Eso es muy grave”, enfatizó el presidente del Senado.

Las reacciones en torno a todo este embrollo que se ha armado siguieron por los lados del Partido Conservador. Su vocero en el Senado, Alirio Villamizar, insistió en que lo más importante es que se mantenga la independencia de poderes. “Creo que el Ejecutivo debe dedicarse a gobernar y la justicia a ejercer su labor judicial”. Y en cuanto a la afirmación sobre la existencia de un cartel de testigos, expresó que eso es algo que se debe investigar y aclarársele al país. “En Colombia hay unos poderes que tienen que ser respetados y mantener la independencia. Por eso, le corresponde al mismo Poder Judicial determinar si hay testigos comprados o no”, puntualizó.

Por su parte, el senador liberal Héctor Helí Rojas sostuvo que el presidente Uribe viene pisando los linderos de la locura, porque, en su concepto, cuando no manda a detener a alguien de la oposición, los señala de comprar testigos, como acaba de pasar con Petro y Piedad Córdoba. “Y ahora dice el Presidente que a los congresistas detenidos les están pidiendo plata. Eso es delictivo y debería de hacerse la denuncia formal, con nombres propios”.

Para el ex ministro de Justicia y senador del Polo Democrático Parmenio Cuéllar, resulta “muy preocupante” que el Jefe del Estado incurra en comportamientos que deslegitiman a la justicia en su más alto nivel. En este sentido afirmó que no es la primera vez que lo hace: “Ahora nuevamente patrocina especulaciones tendenciosas. No hay duda de que este hecho genera perjuicios a la organización de justicia y a los implicados”.

Pero las palabras del Presidente no sólo causaron resquemor en la oposición. Congresistas de la misma coalición uribista pidieron claridad en el tema. Como el senador Gabriel Zapata, de Alas-Equipo Colombia, quien señaló que es “indispensable” que se profundice en las denuncias hechas por el Primer Mandatario. “Las irregularidades en los procesos tienen que ser conocidas por la misma justicia y por la opinión pública”, indicó. A su vez, el presidente del Partido Conservador, senador Efraín Cepeda, enfatizó que el hecho de que las denuncias hayan sido hechas por el Presidente de la República, les da seriedad y se deben acelerar las investigaciones. “Nosotros respaldamos a la Corte Suprema y a la Fiscalía. Lo que no podemos aceptar es que otras voces descalifiquen las denuncias porque sí”, manifestó.

El ambiente está caldeado. La senadora liberal Cecilia López afirmó que el presidente Uribe está actuando de una manera “provinciana” y que no se puede salir con afirmaciones “tan comprometedoras y vagas”. Y ya hay quienes dicen que con el nuevo choque uribismo-oposición, la gran damnificada será la reforma a la justicia, que en próximos días deberá comenzar a hacer tránsito en el Congreso y que servirá de telón de fondo para agudizar la polarización.

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