Todo por cuenta de la posibilidad de que se instituya otro alto tribunal que eventualmente le quitaría poderes a ese organismo, propuesta que resultó de la reunión de siete horas, el domingo pasado, entre el presidente Álvaro Uribe y los congresistas de la coalición, y que fue interpretada por muchos como otro ataque a la Justicia por parte del Ejecutivo.
Gina Parody, senadora del Partido de la U y una de las principales escuderas del Primer Mandatario, dijo a El Espectador que no considera conveniente la iniciativa. “Apoyo totalmente a la Corte. Creo que lo mejor que se puede hacer en este momento de crisis es respetar las instituciones actuales”.
En igual sentido se pronunció el director del Partido Liberal, César Gaviria, quien rechazó el nuevo tribunal, exigió respeto para las decisiones de la Corte y aseguró que no hay razón alguna para dudar de la justicia colombiana. El Polo Democrático, por su parte, también criticó la propuesta, que fue presentada a Uribe por el ex ministro Humberto de la Calle.
“Esto es un intento por amedrentar a la justicia. La misma alianza que hace 20 años quemó el Palacio de Justicia es la que está operando ahora para arrinconar a la actual Corte Suprema”, afirmó el senador Gustavo Petro.
Pero no sólo los políticos reaccionaron. Magistrados de los principales tribunales del país expresaron en un comunicado su solidaridad con la Corte Suprema de Justicia.
Parapolítica ¿afecta relaciones?
El anuncio del canciller Fernando Araujo sobre emprender una ofensiva diplomática para propteger al país del escándalo de a parapolítica en el escenario internacional, coincidió con la orden de caoptura al ex senador Mario Uribe Escobar por concierto para delinquir y acuerdos para promover grupos armados al margen de la ley.
Para el ex ministro de relaciones exteriores Augusto Ramírez Ocampo es urgente que Colombia demuestre que tiene instituciones sólidas y que existe libertad en el poder judicial que actúa con independencia. En eso está de acuerdo el también ex canciller Rodrigo Pardo quien considera que la parapolítica sí hace daño, pero no tanto si se demuestra que hay castigos. Sin embargo, la decisión de Uribe Escobar de pedir asilo en Costa Rica, resulta contraproducente, porque se trata de un pariente del Presidente Álvaro Uribe tratando de eludir la justicia.