No es casualidad. Ante las contundentes críticas que se vienen dando a la Justicia Especial para la Paz, que la han calificado como un sistema que garantiza la impunidad y sustituye los elementos democráticos del sistema de justicia del Estado, el presidente Juan Manuel Santos, el alto Comisionado, Sergio Jaramillo y hasta el asesor del gobierno para temas judiciales exmagistrado Juan Carlos Henao salieron en defensa del modelo negociado en La Habana.
El presidente Juan Manuel Santos, levantando el tono para contestarle especialmente al exmandatario Andrés Pastrana, quien escribió una columna en la que criticó fuertemente el modelo de Justicia especial para la Paz afirmó que “los sofistas utilizan un recurso que se llama la Falacia del Espantapájaros, que consiste en tergiversar una realidad y convertirla en un muñeco de paja para asustar. La Jurisdicción no reemplaza nuestras instituciones de justicia ni nuestro Poder Legislativo, como se quiso decir, sino que los complementa y fortalece para esta situación especial y única de lograr la terminación de un conflicto armado”.
El alto Comisionado para la Paz, Sergio Jaramillo, sin bajar el tono agregó que “en este país nos encantan las discusiones jurídicas, las discusiones constitucionales y yo sí pido que no caigamos en esa falacia constitucional. Este proceso de lo que se trata es de cambiar las cosas, de cambiar la realidad, de hacer las transformaciones necesarias para que la paz signifique algo trascendental, algo para cada habitante de Colombia. Si no lo hacemos ahora ¿Entonces cuándo?”.
El expresidente de la Corte Constitucional y rector de la Universidad el Externado, Juan Carlos Henao manifestó en Blu Radio que “técnicamente, de lejos, no es un golpe de Estado. Decir que hay un golpe de Estado es una frase que termina siendo falsa. Usted no puede tener golpe cuando quien va a juzgar a los guerrilleros es una rama del sistema judicial colombiano, hecho con la Constitución colombiana. Lo que hay es un entendimiento político de lo que está pasando. No se puede hacer una justicia transicional sin tocar a los demás poderes”.
De este modo, en bloque, se el gobierno y sus negociadores salieron a la defensa de la Justicia especial para la Paz para contradecir las palabras del expresidente Pastrana quien fue tajante al señalar que “surgió un Leviatán, reclamado por las Farc como ‘una obra maestra’, que suplanta todos los elementos democráticos de nuestro sistema actual de justicia. Surgió un tribunal omnímodo, con facultades supraconstitucionales, sin límites en el tiempo, con capacidad para revisar las decisiones del pasado y del futuro, tanto en materia legislativa como en materia judicial y disciplinaria”.
Se trata de una pelea de largo aliento, en la que quienes cuestionan el modelo de justicia como el expresidente Álvaro Uribe Vélez que lo califica como un monumento a la impunidad, mientras que para el gobierno se trata de un sistema que resulta ejemplar el ámbito global.