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“Gobierno y Farc se benefician de la guerra”

La prueba de vida del ex diputado del Valle del Cauca Sigifredo López –conocidas el sábado pasado–; la llegada de Fabio Valencia Cossio, un ex negociador de paz con las Farc, al Ministerio del Interior y Justicia; y el pronunciamiento de la senadora Piedad Córdoba en el sentido de que buscará retomar los contactos con la guerrilla con miras a lograr un acuerdo humanitario, hacen que los familiares de los secuestrados vuelvan a tener una luz de esperanza, después del ostracismo de los últimos meses.

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El Espectador
22 de junio de 2008 - 08:01 p. m.
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López, plagiado en abril de 2002 y el único de los diputados vallecaucanos que sigue con vida, después de que las Farc asesinaran a sus 11 compañeros en junio de 2007, criticó en el video entregado a su familia en Cali la falta de interés del presidente Uribe en adelantar un intercambio humanitario y aseguró que las Farc y el Gobierno “se rehúsan a concretar acuerdos porque ambos se benefician con prolongar el vil y sucio negocio de la guerra”. Por eso, les pidió a las partes romper los inamovibles “para humanizar la guerra”, al tiempo que dijo seguir esperanzado en las gestiones de Piedad Córdoba y el presidente venezolano Hugo Chávez.

Tras conocerse la prueba de vida de Sigifredo López, la senadora Córdoba respondió que en contra del Gobierno seguirá trabajando “por la materialización de un acuerdo humanitario que permita el regreso a sus hogares de todos los secuestrados en poder de las Farc”. La congresista manifestó que no se puede desfallecer y que se debe pensar más allá de las ideologías y los odios. “De lo que se trata es de salvar la vida de unos colombianos, hermanos nuestros, que se están muriendo a cuentagotas en la selva”, agregó, insistiendo en la necesidad de restablecer los contactos con el grupo guerrillero, rotos desde la muerte de Raúl Reyes tras el ataque del Ejército colombiano a su campamento en Ecuador.

Mientras tanto, en sus primeras declaraciones, el nuevo ministro del Interior y Justicia, Fabio Valencia Cossio, sólo se limitó a decir que se dedicará a impulsar, de una manera sustancial, “la consolidación de la política de seguridad democrática, que es la insignia, el emblema del gobierno del presidente Uribe”. Es claro que el manejo de temas tan sensibles como el acuerdo humanitario o los diálogos con la guerrilla son exclusivos del presidente Uribe y el comisionado de Paz Luis Carlos Restrepo. Pero ahora los familiares de los secuestrados están viendo en Valencia Cossio a alguien que en algún momento les puede dar una mano en los acercamientos con las Farc.

Por El Espectador

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