A Iván Duque le quedan pocos días en el poder y su gobierno está siendo materia de revisión, tanto por sus aciertos como errores. A este examen se unió el expresidente Juan Manuel Santos, que aprovechó la entrega del capítulo étnico del informe final de la Comisión de la Verdad para hacer duras observaciones al saliente mandatario.
Santos comenzó su intervención hablando del mandato de hacer la paz que recibió de los Kogui cuando subió a la Sierra Nevada de Santa Marta para pedirles permiso para poder posesionarse. Luego pasó a agradecer la labor que ha venido realizando la Comisión de la Verdad, a la que felicitó por hacer “posible lo imposible”.
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“La verdad es indispensable para la reconciliación”, agregó Santos, que fue más allá para decir que esta se construía a través del diálogo con las víctimas y otros sectores. Precisamente fue en este punto en el que vinieron los cuestionamientos a Iván Duque.“Yo nunca entendí cómo gobernantes se niegan al diálogo y no lo entiendo todavía. No entiendo cómo gobernantes no reconocen a sus adversarios, esa es una estupidez”; expresó Juan Manuel Santos.
Lo que parecía una crítica genérica tomó un objetivo concreto en Duque cuando el expresidente hizo referencia directa a su mandato y a algunos episodios en los que fue criticado por supuestamente no dialogar: “Nunca entendí cómo el presidente de la república no hablaba con los estudiantes, con los dirigentes sindicales o con los líderes de la minga que vinieron desde el Cauca hasta la Plaza de Bolívar”.
“Se habría evitado muchos problemas”, concluyó Juan Manuel Santos frente a su breve balance del gobierno de Iván Duque. Luego, se comparó en contraposición para decir que siempre dialogó “bajo la premisa de que la mejor arma es sentarse a hablar”, aunque olvidó episodios como el paro campesino, en el que llegó a negar la existencia de las movilizaciones.
Luego de las duras observaciones al saliente gobierno, Santos se dirigió directamente a la administración que asume el 7 de agosto: “Con este nuevo gobierno la paz está viendo una nueva esperanza”. El expresidente comentó que tenía entendido que la nueva vicepresidenta, Francia Márquez, iba a hacer parte del evento, por lo que iba a aprovechar para comentarle que “todos los vamos a exigir de que cumplan con esa promesa maravillosa de tener como prioridad el acuerdo de paz, incluyendo el capítulo étnico, que estos cuatro años fue totalmente ignorado”.